Extranjera hurta más de 6 mil soles de negocio de asesoría nutricional
La trabajadora sabía que en la caja había dinero para pagar proveedores y tenía un plan para apropiarse de más de 6100 soles, una tablet Samsung valorizada en 1800 soles y otros objetos.
- Surco rinde homenaje póstumo al suboficial Patrick Ospina y bautiza con su nombre el Albergue Municipal de Mascotas
- Escolar de 14 años logra puntaje de ingreso a la UNI, pero no podrá ocupar la vacante

Trujillo. Una venezolana se ganó la confianza de los dueños de un negocio de asesoría nutricional y hurtó más de 6 mil soles.
El hecho ocurrió el último lunes entre la 1 y 2 de la tarde en el local Alimmente, ubicado en la calle San Vicente de Paúl n.º 164, a unos metros del Complejo Policial Alcides Vigo Hurtado.
TE RECOMENDAMOS
¡RENUNCIA EN EL CASO MARZANO! Y LÓPEZ ALIAGA SE DESPLOMA | ARDE TROYA CON JULIANA OXENFORD #FEEG2026
PUEDES VER: Revisa los candidatos y sus planes de gobierno

Las propietarias del local son Zoraida Cabrera y Danita Ulloa. Según expresó la primera, en el primer piso de Alimmente funciona la cafetería Vianda y también un negocio de productos naturales llamado Nativa.
Danita Ulloa señaló que la venezolana, que en su cuenta de Facebook aparece como Eufranmis Choco Chirinos, se presenta como Yoelin Rodríguez.
PUEDES VER Confirman sentencia contra exalcalde de Víctor Larco
El día del hurto le comunicaron por la mañana a Eufranmis que ya no iba a seguir laborando en Vianda. Entonces esperó hasta el mediodía y le dijo a otra empleada que terminaría de limpiar el local y se retiraría.
La extranjera sabía que en la caja había dinero para pagar proveedores y tenía un plan para apropiarse de más de 6100 soles, una tablet Samsung valorizada en 1800 soles y otros objetos.
Cuando a las 4 de la tarde las socias regresaron para abrir el local se dieron cuenta del latrocinio. Eufranmis —o Yoelin— manejaba la caja ya que se había ganado la confianza de los dueños.
La extranjera habría actuado en complicidad con su pareja, quien laboraba como taxista. “Cuando fuimos a verlo nos dijeron que había abandonado el carro y el apartamento”, relató Ulloa.





















