Ellos también sienten dolor y miedo: la importancia de adoptar a un animal abandonado

En Lima existen cuatro millones de perros abandonados y alrededor de 80 albergues independientes, con una capacidad no mayor de 100 animales, incluso menos. Dejarlos allí no es la solución, pero hay muchas otras maneras de ayudar.

En Lima existen cuatro millones de perros abandonados y alrededor de 80 albergues independientes, con una capacidad no mayor de 100 animales, incluso menos. Dejarlos allí no es la solución, pero hay muchas otras maneras de ayudar.

Ojos que reflejan dolor y un cuerpo tan frágil que denota los días que no probaron un trozo de comida. Así caminan por las calles de Lima miles de perros abandonados. Muchos veces son ignorados, pero existen personas que buscan maneras de ayudarlos. ¿Cómo empezar?

Solo en Lima, existen cuatro millones de perros abandonados. En el Perú, cerca de seis millones, según la organización Voz Animal. La solución no es asesinarlos, ni dejarlos que continúen reproduciéndose, pues eso solo aumenta el problema.

Pero llevarlos a un albergue tampoco es una forma de ayudar, a menos que solo se deje al animalito de manera temporal, es decir, hasta que se recupere y pueda encontrar un nuevo hogar.

La realidad de los albergues de animales rescatados en muy precaria. Todos son independientes, es decir, nacen de los recursos de las personas activistas que se cansaron de ver animales abandonados sin que nadie, ninguna autoridad, se haga cargo.

Este es el caso de “Voz Animal”, ubicado en una zona lejana de Lima; así como también del albergue “Los Peques”, que se encuentra en Jicamarca, en lo más profundo de San Juan de Lurigancho.

“Lo formamos porque hay mucho abandono y teníamos muchos rescatados que no sabíamos dónde dejarlos. Entonces tuvimos que tomar la decisión de formar un pequeño hogar para ellos, que se pensó sea temporal. Desgraciadamente no ha podido ser así porque hay pequeños que solo tienen que tener calidad de vida”, explica Marien Francia, su fundadora.

Esta activista por los derechos de los animales lleva 10 años luchando por darles una mejor vida a los seres que buscan ayuda sin poder hablar. Ella asegura que existen diversas maneras de involucrarse en el cambio.

Desde una manera general, como promover campañas de concientización en los escolares, hasta directamente con las acciones, que pueden demandar tiempo, espacio y dinero, pero, a cambio, reciben una gran satisfacción de haber cambiado la vida a un animal que lo necesitaba.

“Tenemos que fomentar la adopción. Si alguien tiene la posibilidad de un espacio y de mucho cariño para darle un hogar, adopte. Es triste verlos en la calle, abandonados, llenos de enfermedades, hasta violados”, revela Marien.

¿Qué hacer si queremos ayudar a un animal abandonado?

Al ver a un animal que necesita ayuda, lo primero en que se debe pensar es que se trata de un camino largo, pero muy reconfortante. Es saber que el perro o gato debe ser curado y luego encontrarle un hogar, si es que uno mismo no puede adoptarlo.

Si la decisión está tomada, el animalito debe ser llevado a la veterinaria para que le haga un chequeo, incluso si va a ser llevado a un albergue temporal pues podría contagiar de enfermedades virales, como la distemper, a los demás rescatados.

Tras ello, es necesario seguir cada recomendación del veterinario. Mientras, difundir el caso por las redes sociales, ya sea para ir buscándole un nuevo hogar o para solicitar consejos de quienes ya tuvieron un caso similar y pueden ayudar a que se recuperen más pronto.

“Es una realidad difícil porque son pocos los amantes de los animales, pero yo a esas personas les digo que si no los aman por lo menos respétenlos y ayuden a las personas que hacemos la labor grande de recoger, rescatar, de esterilizar y de hacer campañas. Creo que si más gente se une, podemos acabar con este problema”, explica Marien del albergue “Los Peques”.

Los albergues necesitan voluntarios

Como ya se mencionó, los alrededor de 80 albergues que existen en Lima son independientes, es decir, no reciben apoyo del Estado, aunque algunos deben buscar la manera de solventar sus gastos y, felizmente, existen empresas privadas que apuestan por ayudar a los animales abandonados.

“Todos son albergues propios, o sea porque tienen la iniciativa de tenerlos, pero es dinero y trabajo, es una tremenda chamba”, cuenta Marien, quien diariamente llega a las nueve de la mañana al lugar para encontrarse con los perritos que rescató.

Hace limpieza, los acaricia, les da comida, que generalmente prepara, y continúa llenándolos de amor hasta la tarde que los deja descansar para que ella pueda volver a casa.

“El riesgo que estos pequeños viven en las calles es mucho: de desprecio y abandono. Aunque también hay personas que los tienen en sus casas pero no los cuidan. Un animalito llega a casa para formar parte de la familia y considerarlo como tal, tanto en salud, en recreacion, alimentación, porque ellos son indefensos, solo nos tienen a nosotros”, sentencia Marien.

La importancia de adoptar y esterilizar

“En la actualidad los albergues están saturados porque no hay muchas adopciones. Creo que si alguien encuentra un pequeño, en su casa lo puede tener en un ladito y luego buscarle un hogar definitivo. Eso sería de gran ayuda. Si encuentras un animalito en la calle, por favor, dale un hogar, un techito, sácalo adelante y hazlo parte de tu familia”, expresa la fundadora del albergue “Los Peques”.

Así también lo considera Anaís Anaya, fundadora de “Voz Animal”, quien asegura que adoptar acabará con la industria de compra / venta de animales, que es poco regulada en el Perú. “Habiendo tantos millones de perros en las calles deberían apoyar adoptando”, dice.

“Adoptar o rescatar a un pequeño es sentir la gran satisfacción de darle un hogar a un perrito de la calle. Comprar, en cambio, genera el comercio, que se continúen realizando las montas, a pesar de que tienen a los animales en un estado terrible. Mientras hayas compradores, va a haber vendedores. Hay muchos sin hogar, no solo cachorros, adultos también”, finaliza Marien Francia.

Dato

  • La agrupación Albergues y Rescatistas Unidos realiza ferias dos veces al año, en la que venden productos, de comida, ropa o lo que puedan conseguir, para recaudar fondos para los animales abandonados.

  • Los que deseen apoyar a los albergues que se cita en esta nota, pueden comunicarse a los siguientes números. Voz Animal (987540984), Los Peques (995918061).

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