Guillermo Lumbreras: “Lo que hizo la república fue expulsar de la condición ciudadana a la población indígena”

Pedro  Escribano

Maestro. Lumbreras en un momento de reflexión en su biblioteca. Es autor de libros clásicos como Pueblos y culturas del Perú antiguo y Los orígenes de la civilización en el Perú. Foto: difusión
Maestro. Lumbreras en un momento de reflexión en su biblioteca. Es autor de libros clásicos como Pueblos y culturas del Perú antiguo y Los orígenes de la civilización en el Perú. Foto: difusión

Reconocido arqueólogo, antropólogo y profesor universitario da una mirada de cómo entiende a nuestro país en la historia y la coyuntura reciente, a poco de cumplirse el Bicentenario.

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Asegura que siempre quiso estudiar historia y que por eso se orientó hacia la arqueología social. No le interesaban los hombres muertos, sino los seres vivos. En la siguiente entrevista, hecha una mirada de cómo entiende a nuestro país en la historia y la coyuntura de nuestros días, en el marco del Bicentenario.

¿La pandemia nos enrostró el país que somos?

Yo creo que la pandemia nos ha desnudado, pero además ha llegado en un momento en el que nosotros estamos cumpliendo doscientos años de una experiencia social y política muy especial, que llamamos la república. Con la instalación de la república, se ha dado nuestro sometimiento a los poderes transnacionales. Se hizo mucho más difícil de manejar porque nos convertimos estrictamente en productores de los insumos que necesita el poder y nosotros no estuvimos en capacidad de provocar una forma de vida que corresponda a nuestros intereses. Lo que hicimos en la república fue expulsar de la condición ciudadana a la población indígena. Éramos ciudadanos peruanos solo aquellos que hablábamos castellano y teníamos la religión católica. Y quienes no hablan el castellano bien, inmediatamente son excluidos. Es lo que está ocurriendo ahora con el señor Pedro Castillo.

Castillo representante esa clase postergada.

Es parte de un conjunto de clases sociales que están allí, dentro de dos sectores. Dentro del sector, digamos, criollo, que somos nosotros, los que mandamos en este país, los que tenemos las leyes escritas en nuestra lengua, los que tenemos los hospitales, todo en función de nosotros, y están los otros, los que no tienen nada de eso. El Perú somos dos sectores, donde hay obreros, campesinos, algunos que son propietarios, en ambos sectores. Esas condiciones limitantes son de base cultural, sin duda, pero además están aplicadas socialmente muy violentas, tan violentas como lo que está ocurriendo ahora, cuando hay la posibilidad de que uno de ellos sea presidente del Perú, se alza mucha gente.

Pedro Castillo saludando con sus simpatizantes. Foto: La República

No aceptan esa posibilidad.

Estoy escuchando las cosas que dice esa señora que siempre pierde, Lourdes Flores Nano. Eso es un espejo de lo que ocurre en general. Es ese sector que nos gobierna con sus leyes, sus médicos, sus congresos, sus abogados.

Las elecciones han expuesto el racismo, clasismo.

Nos han construido un país en el cual nosotros no queremos ser de aquí, nos gustaría ser de Nueva York, de cualquier parte, menos de aquí. Una de las cosas que considero que vale tener en cuenta, es que el país, después de la experiencia con Sendero Luminoso, no ha cambiado. Las condiciones que permitieron la insurgencia de un movimiento bélico tan violento no han cambiado. Las condiciones siguen siendo las mismas.

Podría resurgir Sendero u otro movimiento similar...

No es que pueda surgir, ya existe. Existe porque está en la sociedad. El error básico de nuestro Estado republicano es asumir que la confrontación con Sendero solo era un hecho militar y se resolvió militarmente. Se ha matado muchísima gente, de un lado y del otro, hay mucha gente que está en prisión todavía, etc. Pues bien, eso es una mirada estrictamente militar. Pero lo militar es una fase. Liquidaron lo que era Sendero y ahora tratan de resucitarlo para poder seguir con su guerra.

¿No se liquidan las causas sociales?

No las han tocado. Piensan que se resolvió el asunto tomando presos y matando a los dirigentes. Con eso se resuelve una parte del conflicto bélico, pero no se resuelve el problema social que permite que esas cosas existan. Ahora está Movadef, y lo que hacen es perseguirlo solo militarmente. No hay nada, nada, en la acción social, como lo pudo haber. No se ha aprendido de la postura que tuvo Velasco Alvarado, que atacó los temas nucleares como la reforma de la educación, reforma agraria, reforma de empresa, etc. Esas cosas no se han profundizado. Lamentablemente, Velasco fue reemplazado por un monigote y allí quedo todo. Los que vinieron después reprodujeron el sistema republicano. Y lo estamos viendo.

Por lo que usted dice, la queja y protesta de Guamán Poma bien puede escribirse desde estos días.

Exactamente. Pablo Macera intentó una puesta en este tiempo más bien desde las imágenes de la manera cómo trataba el tema Guamán Poma, pero si usted pone tal cual se dan las cosas, la manera cómo se castiga, el enfoque que hay sobre la sociedad peruana, las ciudades, los pueblos, los caminos, y pone el año 2021, es exactamente lo mismo. Las variantes son mínimas. En vez de ahorcar, ahora los matan a balazos.

¿Los líderes políticos, intelectuales, ayudan poco a mirar el país?

Mire, hay de todo. Hay quienes han seguido lineamientos como los que tuvieron González Prada, Mariátegui y otros pensadores, pero paralelamente hay gente totalmente nauseabunda. Yo he estado escuchando y leyendo algunas declaraciones de los excomandantes militares que son realmente increíbles. Escuchaba a Lourdes Flores Nano y, francamente decía, cómo puede haber gente todavía que no esté en capacidad de entender lo que pasa realmente en nuestro país. Está pensando en un país total y absolutamente falso, y las medidas que dan desde luego van en esa dirección.

El incanato cayó en Cajamarca; 500 años después, desde Cajamarca, en el Bicentenario, Castillo surge como para recuperar el poder desde ese lado.

Esas coincidencias históricas me parecen geniales. En Cajamarca se produjo el encuentro entre dos mundos, Pizarro frente a Atahualpa. Esa situación se está reproduciendo ahora más con efectos, que yo espero, sea al revés, aunque tengo mucho temor. Cuando veo todo lo que está pasando, recuerdo esa canción de mi amigo Ricardo Dolorier, “Flor de retama”. Tiene mucho de profética, como si estuviera contando lo que está ocurriendo o podría ocurrir. Sí, pues, los soldados que están ingresando armados a la plaza.

Castillo obtuvo más apoyo electoral en Puno que Cajamarca

El Congreso ha aprobado un proyecto de ley que castigará a los museos que tergiversen la memoria colectiva.

Eso es una barbaridad. En una etapa en que se considera que la libertad del pensamiento es sustantiva, aquí estamos dando una ley en la que se prohíbe exponer las cosas tal como ellas son o como uno las piensa, porque hay distintas maneras de pensar. Una torpeza.

Tiene optimismo de un gobierno que viene de las regiones.

No lo sé. La cosa está muy difícil, pero sí, lo que espero es que todos los que queremos que el Perú cambie en una dirección diferente, le demos todo el apoyo a Castillo. Conozco a muchísima gente que estaría dispuesta a apoyar. Ojalá eso se produzca, pero yo temo mucho los poderes fácticos que hay en el Perú. Son muy poderosos.

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