El Día D+1

“La mayoría parlamentaria y sus aliados han mostrado al país en vivo y en directo por qué es imposible una salida democrática con semejantes interlocutores”.

Nelson Manrique
01 Oct 2019 | 3:26 h

El espectáculo brindado por la mayoría aprofujimorista en el Congreso de la República, cuyos funcionarios se negaron primero a recibir las llamadas de palacio de gobierno, que se comunicaba para acreditar al personal que acompañaría al premier Salvador del Solar para su presentación, los intentos de impedir que el primer ministro tomara la palabra, que llegaron hasta a que le cerraran las puertas, buscando bloquearle el acceso al hemiciclo, como se les bloqueó a los asesores de los congresistas asistentes, y la comisión de diversas arbitrariedades, que llegaron hasta a que se desconectaran las fotocopiadoras que estos utilizan habitualmente para su labor, muestran hasta donde llegó la desesperación de la mayoría fujimorista, y de su furgón de cola el aprismo, ante la reacción del Ejecutivo, exigiendo que se postergue la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y que se modifiquen los procedimientos de la selección de los candidatos, garantizando pluralidad, idoneidad, transparencia y participación de la sociedad civil. Los fujimoristas hablaron de “prepotencia” del primer ministro y de “imposición” de su presencia. Ambos argumentos solo revelan la ignorancia o el doblez de los parlamentarios de la mayoría parlamentaria. El premier está facultado por el artículo 129 de la Constitución a participar en cualquier debate del parlamento, con las mismas prerrogativas que tienen los congresistas, excepto la de participar en una votación.

El premier pudo presentar el recurso de confianza al pleno del parlamento, y, luego de que se retirara, la mayoría aprofujimorista decidió realizar la elección de los miembros del TC. Fiel a su trayectoria, el fujimorismo cometió un fraude público al contabilizar un voto a su favor en nombre de la congresista del Frente Amplio María Elena Foronda, que, como lo mostraron las cámaras de televisión, se encontraba en el momento de la votación en el centro del hemiciclo, protestando, por lo que era imposible que pudiera haber emitido un voto desde su escaño.

¿Por qué la prisa? La liberación de Keiko y Alberto Fujimori no irá a decidirse en un día. Lo decisivo es que desde mañana empezará a conocerse la identidad de los parlamentarios sobornados por Odebrecht, así que se levante el secreto sobre las identidades escondidas detrás de los codinomes que elaboró la División de Operaciones Estructuradas de la empresa brasileña; la caja destinada específicamente al pago de sobornos. Es altamente probable que entonces comprobemos que Sipán, Castelo, el Doctor No, Apra y otros han votado para elegir un TC que los salve de ir a prisión.

La mayoría parlamentaria y sus aliados han mostrado al país en vivo y en directo por qué es imposible una salida democrática, negociada y de consenso a la crisis con semejantes interlocutores. O el Presidente Vizcarra cierra el parlamento o este irá por su cabeza, vacándolo.

Esta es una encrucijada decisiva para el presidente Martin Vizcarra. La elección de los miembros del TC por el parlamento ha constituido un rechazo explícito a la cuestión de confianza presentada por el premier. Lo que procede es disolver el parlamento y convocar a nuevas elecciones parlamentarias, dentro del plazo de los próximos cuatro meses. Lo que Martin Vizcarra decida en estas horas (escribo el lunes, al mediodía) definirá cómo entrará en las páginas de la historia.