Alan García y el día que Wikileaks reveló su extraña personalidad

A propósito de la detención de Julian Assange, recordamos un cable filtrado por Wikileaks que hizo referencia a los rumoreados “trastornos maníaco-depresivos o desórdenes bipolares” del expresidente.

A propósito de la detención de Julian Assange, recordamos un cable filtrado por Wikileaks que hizo referencia a los rumoreados “trastornos maníaco-depresivos o desórdenes bipolares” del expresidente.

Un cable filtrado por Wikileaks reveló que para la diplomacia estadounidense en nuestro país, Alan García era “arrogante, desconfiado y tiene un ego colosal”. Esta información fue publicada en el año 2010 por diario español “El País” y la recordamos hoy a propósito de la detención de Julian Assange en Londres.

La embajada de Estados Unidos había realizado un informe respecto a la personalidad de Alan García. Esta investigación se hizo en diciembre de 2006, poco después de que este se hiciera cargo de la jefatura de Estado.  

En la investigación el otrora embajador de Estados Unidos en Lima, James Curtis Struble, se enfocó en los supuestos “trastornos maníaco-depresivos o desórdenes bipolares” del ex presidente Alan García. Cabe precisar que la embajada no se atrevió a confirmar la información.

El cable publicado en el diario “El País” también hizo referencia al gran dominio de escena y sentido de la teatralidad del ex mandatario. “Se encierra en sí mismo y rechaza el contacto público durante días”, indicaron los informantes de la embajada estadounidense que tuvieron contacto directo con el expresidente.

Asimismo, García, según Wikileaks, tiene cambios abruptos de opinión, su mal humor es voluble y los “accesos de entusiasmo” repentinos.

Por otro lado, el cable dio cuenta respecto a su notable descoordinación entre la personalidad pública y privada del líder aprista.

“En público tiende a impresionar con la pose majestuosa presidencial, sacando pecho, con la cabeza alta y brazos y manos gesticulando en una formal y casi coreográfica manera de un líder”, apuntaba.

Esta información supuestamente hacía contraste con su personalidad privada donde el mandatario es informal, considerado y con encanto.

No cabe duda de que el embajador James Curtis Struble estaba convencido del ego de García, ya que consideraba que era su principal debilidad y hasta se atrevió a llamarlo “su talón de Aquiles”.

“Un aspecto en torno al cual hay casi un acuerdo universal es que García tiene un ego colosal que le puede cegar ante los méritos o las buenas ideas y alternativas que vengan de otro que no sea él. El ego de García es su talón de Aquiles y podría tener consecuencias contraproducentes para el actual Gobierno, especialmente si no se vigila”, indicó Curtis Struble.

Los elogios a García también fueron mencionados en el informe donde se señala que “es un maestro que vive y respira política (…) es realmente un consumado orador” y que su aparente volatilidad emocional no le impide pensar y expresarse con claridad.

“Aparentemente, no tiene la ambición de cambiar el mundo, de reordenar las realidades políticas y económicas de acuerdo a una nueva ‘visión’ de Latinoamérica o de crear un nuevo socialismo o al hombre bolivariano” y agregó que García volvió a nuestro país como “un socio fiable de EE.UU. que juega un papel constructivo en una complicada Sudamérica caracterizada por el resurgimiento del populismo y periódicos estallidos de tensión”.

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