“La Muralla Moqueguana” del presidente Vizcarra

QUIÉN ES QUIÉN. Cuestionado por los ex miembros del gobierno de Kuczynski y por algunos congresistas de la bancada de PPK por sus cercanías y convenios con el fujimorismo, el jefe del Estado se ha rodeado de una mayoría de colaboradores que provienen de Moquegua o trabajaron con él cuando actuó como gobernador regional, lo que ha generado no pocos entredichos.

QUIÉN ES QUIÉN. Cuestionado por los ex miembros del gobierno de Kuczynski y por algunos congresistas de la bancada de PPK por sus cercanías y convenios con el fujimorismo, el jefe del Estado se ha rodeado de una mayoría de colaboradores que provienen de Moquegua o trabajaron con él cuando actuó como gobernador regional, lo que ha generado no pocos entredichos.

“No se confundan, yo soy la vicepresidenta y no estoy pintada en la pared”, expresó muy enojada Mercedes Aráoz cuando se presentó en el despacho del primer ministro César Villanueva el jueves último para suscribir el acta de transferencia del cargo. Villanueva la había citado a las 4 y 30 de la tarde por correo electrónico en el que se le exigía que fuera puntual y se le precisó que la reunión tendría una duración de solo 15 minutos, lo que no solo le pareció una descortesía sino que estaba fuera del protocolo establecido. Cuando llegó a la hora exacta, Villanueva no estaba y ni siquiera le ofrecieron una silla. “Esto es inaceptable. ¡Les guste o no, yo soy la vicepresidenta!”, dijo Aráoz.

Firmó el acta de transferencia y se retiró. En el lugar, solo se encontraba Edgardo Cruzado Silverii, secretario de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministro (PCM), quien funge de jefe del gabinete de asesores de Villanueva. El incidente entre el primer ministro y la vicepresidenta Aráoz es un indicativo de la mala relación entre los ex integrantes del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski con los miembros de la gestión del presidente Martín Vizcarra.

Poco antes, en un encuentro entre Vizcarra, César Villanueva y la bancada de Peruanos por el Kambio (PPK), el jefe de Estado y su primer ministro anunciaron drásticas medidas: “Vamos a parar el despilfarro de fondos públicos”. Los congresistas se miraron entre ellos. “¿Acaso Vizcarra no había sido parte del gobierno de PPK?”, se preguntaron entonces.

Uno de los congresistas “pepekausas” comentó que si el gobierno de Vizcarra quería comenzar a ahorrar, debería empezar por el asesor de comunicaciones e imagen, el argentino Maximiliano Aguiar Masuelli, quien no cuenta con nombramiento oficial, se desconoce si cuenta con licencia para laborar en el país y le entregan pasajes al exterior, además de hospedaje en un hotel cinco estrellas de su preferencia.

“A diferencia de Maximiliano Aguiar, a la vicepresidenta Mercedes Aráoz se le ha prohibido asistir al Consejo de Ministros, no obstante que el Reglamento de Organización y Funciones se lo permite. Dicen que es la continuidad del gobierno de PPK, pero les cierran las puertas a todos los que de alguna u otra forma trabajaron con Kuczynski”, señaló otra fuente, esta vez de la PCM, que solicitó no ser identificada.

La sombra naranja

“Maximiliano Aguiar no es en términos prácticos un funcionario público, en consecuencia no es pasible de fiscalización. Sin embargo, ha escalado posiciones en la pirámide de confianza del mandatario e influye sobre la publicidad estatal, tiene acceso a las sesiones del Consejo de Ministros y es responsable de la comunicación estratégica del Ejecutivo”, dijo una fuente que labora en Palacio de Gobierno que también pidió que no se le identifique.

El recelo entre los miembros del ex gobierno de Kuczynski y del régimen de Vizcarra no solo es de forma sino además de fondo: la cercanía con Keiko Fujimori y Fuerza Popular.

“El gobierno de Vizcarra está tutelado por el fujimorismo”, dijo un ex funcionario del gobierno de Kuczynski: “El primer ministro y el gabinete es producto de la concertación con el sector duro del fujimorismo”.

El último miércoles 2, Vizcarra y Villanueva solicitaron al Congreso “facultades para legislar en materia tributaria y financiera, gestión económica y competitividad, reconstrucción y cierre de brechas en infraestructura y servicios, de integridad y lucha contra la corrupción, de prevención y protección de personas en situación de violencia y vulnerabilidad, y de modernización de la gestión del Estado”.

Como correspondía, el pedido de facultades pasó de inmediato a la Comisión de Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera, que preside el congresista “pepekausa” Guido Lombardi, el viernes 4. Todo parecía encaminado correctamente.

Sin embargo, el oficial mayor, José Cevasco, comunicó a la Comisión de Economía que se había cometido un “error” y que la solicitud de facultades del Ejecutivo debía ser evaluado por la Comisión de Constitución y Reglamento, que preside la fujimorista Úrsula Letona.

“Por supuesto, el gobierno de Vizcarra tiene más sintonía con Fuerza Popular que con la bancada de PPK”, señaló la fuente que mostró los documentos que comprobaban el cambio imprevisto: “Todos sabemos que es la Comisión de Economía la que debe pronunciarse en primer término. Si el 80 por ciento del pedido de facultades son sobre materia económica, era obvio que la comisión de Lombardi tenía que proceder. Pero prefirieron cambiar y derivar a la comisión que controlan los fujimoristas”.

Las coordinaciones con el fujimorismo para la conformación del gabinete fueron admitidas por los voceros Héctor Becerril y Daniel Salaverry e incluso se afirma que Letona fue quien recomendó como ministro a Daniel Córdova.

Otras fuentes indican que el primer ministro Villanueva recibió el respaldo de un equipo profujimorista para la redacción de su discurso de presentación, que fue elaborado en el piso 14 alquilado por la Presidencia del Consejo de Ministros, en la esquina de Larco con Shell, en Miraflores.

Entre las propuestas de Villanueva no aparece tipificar como delito el financiamiento ilegal de campañas y candidatos, algo que la bancada de PPK le había reclamado. Es justamente un tema que Fuerza Popular rechaza y estuvo ausente en la alocución del presidente del Consejo de Ministros.

Una de las razones de Vizcarra para mantener alejados a los ex miembros del gobierno de Kuczynski y de la bancada de PPK es el rechazo de estos de concertar con el fujimorismo.

Moqueguanos de raza

Para evitar contactos con las figuras del régimen de Kuczynski, o que alguno se filtre sin su consentimiento, el presidente Vizcarra ha recurrido a viejos conocidos de suma confianza, y que son parte de lo que se conoce en Palacio de Gobierno como el “ Círculo Moqueguano”, porque proceden de la región de donde es la familia del jefe de Estado o trabajaron con él cuando ejerció como gobernador de Moquegua, o fueron parte de su movimiento Integración Regional Por Ti, antes llamado Los Peruanos Primero, parecido al lema del actual gobierno nacional: “El Perú primero”.

Hay quienes llaman al grupo “la argolla”, por el símbolo del ya inexistente movimiento regional, que muestra tres aros enlazados, aludiendo a una conducta de “trabajar solo con los amigos”. Algunos miembros de este primer círculo no son muy visibles ante la gente.

Entre ellos se encuentra Iván Manchego Cuayla, asesor político no oficial y amigo. Químico farmacéutico de profesión, dueño de farmacias “Ximena” en el sur del país, Manchego se relacionó con Vizcarra en Integración Regional Por Ti. Algunas fuentes indican que empezaron a tratarse porque sus hijos iban al mismo colegio. Pronto, Manchego hizo trabajo político para Vizcarra, que había postulado a presidente regional por el Apra, sin éxito.

En el 2010, Vizcarra se afilió a Integración Regional Por Ti, que había fundado Juan Coaila Catacora, amigo de su padre César Vizcarra (Coaila y el padre del hoy mandatario fundaron la Cámara de Comercio e Industria de Moquegua). Vizcarra asumió la presidencia del movimiento y Manchego entró como secretario general, en reemplazo de Coaila. Con este partido, Vizcarra ganó el gobierno regional y, un tiempo después, nombró a Manchego como gerente regional de Desarrollo Social, en enero del 2013.

Cuando Vizcarra asumió el Ministerio de Transportes, Manchego fue asesor entre noviembre de 2016 y abril de 2017. Según algunas versiones, renunció por quejas sobre incumplimiento de requisitos para el puesto. Otros aseguran que se fue porque necesitaba atender su negocio de farmacias.

En setiembre pasado, el entonces ministro de Agricultura, José Hernández, muy cercano a Vizcarra, designó a Manchego representante de su ministerio en el proyecto agrícola Pasto Grande, en Moquegua.

Cuando Vizcarra se desempeñó como embajador en Canadá, llevó a Iván Manchego como agregado civil de dicha legación diplomática, en noviembre de 2017. El último 2 de mayo, el colaborador del gobierno dejó el puesto en Pasto Grande para hacerse cargo de una posición estratégica que pronto se dará a conocer y que confirmará que se trata de un hombre clave en “el Círculo Moqueguano”, según las fuentes.

Otro influyente personaje es Edmer Trujillo Mori, ingeniero sanitario de profesión. Conoció Vizcarra en 1997, cuando C&M Vizcarra, la empresa de los hermanos Martín y César Vizcarra, ejecutaba un proyecto de sistema de agua de emergencia en Ilo, y Trujillo supervisó la obra para la Entidad Prestadora de Servicios (EPS) de dicha localidad. Después, ya en el 2003, Trujillo integró el equipo técnico en la lista que postuló a Vizcarra a decano del Colegio de Ingenieros de Moquegua.

Cuando Vizcarra fue presidente regional de Moquegua, Trujillo fue nombrado gerente de Infraestructura y luego gerente general. Al asumir Vizcarra la primera vicepresidencia de la República, Trujillo fue designado ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Dejó el cargo en septiembre de 2017 y presidió Sedapal y el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS).

Una vez que Vizcarra ascendió a la presidencia del país, regresó a Trujillo al gabinete, como ministro de Transportes y Comunicaciones, un puesto estratégico porque bajo su responsabilidad tiene el presupuesto más cuantioso de obras públicas. Fue el primer cambio del gabinete del nuevo mandatario, ante la urgencia de retirar del cargo a Bruno Giuffra, cuestionado por los “keikovideos”.

Algunos consideran a Trujillo “el brazo derecho” de Vizcarra, no obstante que durante su gestión como ministro de Vivienda y Construcción aprobó la compra de 2.442 módulos temporales de vivienda, proceso en el que la Contraloría detectó irregularidades. Cuando Carlos Bruce asumió ese ministerio, se negó no solo a pagar lo adeudado a la empresa proveedora cuestionada sino que públicamente manifestó que no asumiría el pasivo del amigo del presidente Vizcarra.

Carlos Estremadoyro Mory, conocido como “Chaly”, apoya en temas de transportes e infraestructura. Ingeniero civil, es amigo de Vizcarra desde la juventud. Luego ambos fueron decanos del Colegio de Ingenieros en Moquegua. Fue asesor de Vizcarra cuando este era presidente regional. En agosto del 2016, siendo ministro de Transportes, Vizcarra lo designó asesor de su despacho.

En febrero último, “Chaly” fue designado gerente regional de la Región Lima de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios. Cuando Vizcarra sube a presidente, el flamante ministro Trujillo nombra a Estremadoyro viceministro de Transportes. En el registro de visitas de Palacio de Gobierno, hay dos encuentros de Estremadoyro con el mandatario.

También es señalado como parte del entorno íntimo del jefe de Estado el comunicador Óscar Vásquez Zegarra. Se ganó la confianza de Vizcarra cuando dirigía un programa en Radio Americana, en Moquegua, y defendía la gestión de este como presidente regional. Al ser elegido vicepresidente de la República, Vásquez empezó a colaborar en temas de comunicaciones para el despacho de Vizcarra. Ahora, el mandatario le encarga tareas específicas en relación con la prensa.

“Ellos no son parte de un círculo sino de la 'Muralla Moqueguana'”, dijo un ex miembro del gobierno de Kuczynski en alusión a los hombres del presidente: “Su encargo es que ninguno de nosotros o de la bancada se acerque a Vizcarra”, aseguró el informante.❧

El factor Carranza

- El ex ministro de Economía Luis Carranza fue uno de los primeros a quien llamó Vizcarra apenas asumió el poder para armar su gabinete. La cercana relación entre ambos data de hace varios años, cuando Carranza diseñó el plan de competitividad de Moquegua 2012-2021. Ese plan incluye la posibilidad de un tren que conecte Bolivia con Moquegua, idea que Vizcarra volvió a tratar con el mandatario boliviano Evo Morales en la reciente Cumbre de las Américas. Antes, por pedido de Vizcarra, el gobierno de PPK impulsó la designación de Carranza como presidente de la CAF. Carranza es quien más veces ha visitado a Vizcarra como presidente en Palacio, según el registro oficial: cuatro ocasiones. La segunda vez, llevó a David Tuesta, quien asumió la cartera del MEF.

 

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