Este es el país de América Latina donde sus habitantes desperdician más alimentos al menos una vez por semana
Chile lidera América Latina en desperdicio de alimentos, con un 49,9% de la población tirando comida semanalmente, según la Encuesta de Cheaf. El relevamiento involucró a 4.504 personas en cuatro países.
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Chile ocupa el primer lugar en América Latina, entre los países incluidos en el estudio, en cuanto a la frecuencia con la que sus habitantes desechan alimentos. El 49,9% de los encuestados chilenos afirmó que tira comida al menos una vez por semana, según la segunda edición de la Encuesta Regional sobre Percepción de Desperdicio de Alimentos de Cheaf, difundida el 29 de agosto de 2026.
El relevamiento reunió las respuestas de 4.504 personas de Argentina, Chile, Colombia y México, países donde opera Cheaf, una plataforma dedicada a conectar establecimientos con excedentes de alimentos y consumidores interesados en adquirirlos.
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La proporción registrada en Chile supera a la de México (42,6%), Colombia (34,7%) y Argentina (26%). El dato contrasta con el elevado nivel de conciencia existente sobre el problema. El 91,1% de los participantes considera que el desperdicio de alimentos es relevante, pero esa percepción no siempre se refleja en los hábitos cotidianos.
El estudio muestra que desechar comida continúa siendo una práctica habitual en los cuatro mercados analizados. El 48,8% de los consultados reconoce hacerlo al menos una vez al mes, mientras que un 33% afirma que tira alimentos hasta dos veces por semana. Solo el 12,3% asegura que nunca desperdicia comida.
La edad también marca una diferencia. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, más de la mitad declara desperdiciar alimentos al menos una vez por semana. En cambio, entre las personas de 45 a 54 años, la proporción desciende hasta aproximadamente una de cada tres.
Para Kim Durand, fundador y CEO de Cheaf, el problema no reside únicamente en la falta de información.
Las personas saben que desperdiciar alimentos tiene consecuencias ambientales, sociales y económicas, pero eso no necesariamente cambia lo que ocurre en la cocina o al momento de comprar”.
Durand plantea que el siguiente desafío consiste en modificar las condiciones que rodean esas decisiones: “La pregunta ahora es cómo hacemos que la opción de no desperdiciar sea también la opción más fácil”.
Frutas y verduras, los alimentos que más terminan en la basura
El desperdicio se concentra especialmente en productos de corta duración. Frutas y verduras representan el 55,8% de los alimentos mencionados como desperdiciados, mientras que la comida cocida y las sobras alcanzan el 54,4%.
Más atrás aparecen los productos de panadería, con 17,5%; lácteos y huevos, con 4,9%; alimentos envasados, con 4,4%; y carnes o pescados, con 2,6%.
La causa más señalada es el deterioro de los productos: 59,3% de los encuestados identifica que los alimentos se descomponen antes de ser consumidos. También influyen cocinar cantidades excesivas, olvidar productos almacenados y alcanzar la fecha de vencimiento.
Un problema que también golpea al bolsillo
El desperdicio no representa únicamente una cuestión ambiental. El 63% de los encuestados calcula que tirar alimentos puede significar una pérdida de hasta el 10% de sus ingresos mensuales.
La inflación también condiciona las decisiones de compra, aunque con diferencias entre países. Según el informe de Cheaf, el aumento de los precios tiene mayor influencia en Chile (61,5%) y México (59%), mientras que en Argentina pesa más la pérdida de poder adquisitivo y en Colombia existe una mayor sensibilidad hacia las promociones por volumen.
El informe resume estas diferencias señalando que mientras Chile y México sienten principalmente el aumento directo de los precios, Argentina enfrenta con mayor intensidad la pérdida de poder adquisitivo y Colombia presenta una mayor sensibilidad a las promociones de volumen.























