Marco Rubio anuncia que Cuba aceptó ayuda humanitaria de US$100 millones a Estados Unidos
El secretario de Estado calificó a Cuba como un "estado fallido" y cuestionó el control militar sobre la economía, mientras EE. UU. mantiene sanciones y aumenta la presión diplomática.
- Estados Unidos acusa de manera formal al expresidente Raúl Castro por derribo de dos avionetas en 1996
- Informe de inteligencia asegura que Cuba obtuvo más de 300 drones y evalua atacar objetivos de Estados Unidos

Cuba aceptó una oferta de Estados Unidos por 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, según afirmó el secretario de Estado Marco Rubio, aunque aclaró que aún no está definido si La Habana aceptó las condiciones impuestas por Washington para la distribución de esos recursos. El anuncio llega en medio de nuevas sanciones, acusaciones judiciales contra Raúl Castro y una creciente presión política de la administración de Donald Trump.
"Dicen que la han aceptado. Veremos si eso significa que se concretará", declaró Rubio ante periodistas. El funcionario añadió que la Casa Blanca busca impedir que la asistencia termine bajo control de compañías militares cubanas. "No vamos a entregar ayuda humanitaria que cae en las manos de su empresa militar", sostuvo. Parte del apoyo enviado desde principios de año ha llegado a la isla mediante la Iglesia católica, una fórmula que ha generado fricciones con las autoridades.
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EE. UU. condiciona ayuda y acusa a militares
El jefe de la diplomacia estadounidense centró sus críticas en GAESA, conglomerado controlado por el ejército castrista y señalado por dominar sectores estratégicos de la economía, incluido el turismo. Rubio aseguró que esta estructura maneja miles de millones en activos sin trasladar recursos al presupuesto estatal.
"Tienen una empresa militar privada llamada GAESA que tiene 18.000 millones de dólares en activos y ni un centavo va al pueblo cubano", aseveró. El grupo fue incorporado recientemente a la lista de entidades sancionadas por el Departamento del Tesoro. Según señaló, el deterioro económico y los apagones persistentes muestran que los recursos recibidos durante años no fueron destinados a infraestructura energética.
El secretario de Estado calificó además a la isla como un "estado fallido" y advirtió sobre riesgos para la seguridad nacional de Washington si ocurre un colapso interno. "Cuba está a 90 millas de nuestras costas. Si hay una crisis sistémica, seremos impactados", expresó.
Acusación contra Raúl Castro eleva tensión
La presión sobre La Habana aumentó después de que fiscales estadounidenses presentaran cargos contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, incidente en el que murieron cuatro personas. Los cargos incluyen asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves.
Rubio respaldó la medida y declaró: "Raúl Castro admite abiertamente y se jacta de haber dado la orden". Cuando se le preguntó si Washington intentará llevarlo ante tribunales, respondió: "No voy a hablar de cómo vamos a traerlo aquí".
El presidente Miguel Díaz-Canel tildó la acusación como una "maniobra política" sin sustento jurídico y alertó que una agresión militar provocaría consecuencias graves para la estabilidad regional.
Crisis energética y temor a intervención agitan la isla
La Habana enfrenta una de sus peores crisis energéticas en décadas, con apagones prolongados y dificultades para acceder a combustible importado. Informes citados por Rubio indican déficits superiores a 2.000 megavatios durante mayo del 2026.
Mientras tanto, Donald Trump alternó mensajes de presión y moderación. Aunque aseguró que "no habrá una escalada", insistió en que Cuba "ha perdido el control". Paralelamente, el Comando Sur confirmó la llegada al Caribe del portaaviones USS Nimitz junto con unidades militares, hecho que alimentó especulaciones sobre posibles escenarios de mayor tensión.
Rusia respalda a La Habana tras nuevas sanciones
La respuesta internacional no tardó. Rusia expresó respaldo político a Cuba y criticó las medidas estadounidenses. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, calificó las acciones de EE. UU. como un intento de "asfixiar la economía cubana".
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que las presiones hacia dirigentes resultan "inaceptables" y señaló: "Rozan la violencia". Moscú reiteró que continuará apoyando al gobierno cubano y condenó cualquier forma de injerencia externa.





































