Reino Unido: Liz Truss, la primera ministra más breve de la historia
Tras 45 días en el cargo, Liz Truss había perdido la confianza de su partido tras aplicar un fallido plan económico.
- Este país de América Latina rompe récord histórico en la producción de petróleo en medio de crisis energética por guerra entre EE.UU. e Irán
- La megaciudad más poblada del planeta se hunde de forma progresiva y podría desaparecer antes de 2050 por el cambio climático

Liz Truss se convirtió este jueves en el político que menos tiempo ha ocupado el puesto de primer ministro en la historia del Reino Unido, al anunciar su dimisión tras 45 días en Downing Street, acechada por la tormenta financiera que desató el agresivo recorte de impuestos con el que aspiraba a impulsar la economía.
El Partido Conservador británico ha convocado unas primarias urgentes para dejar cerrada su sucesión la próxima semana, un proceso en el que el exministro de Economía Rishi Sunak parte como favorito y que ha disparado los rumores sobre un eventual regreso a la primera línea de Boris Johnson.
TE RECOMENDAMOS
ENDULZAMIENTOS PARA EL AMOR: ¿ARMONIZAN LA RELACIÓN O ALTERAN EL DESTINO?ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Truss llegó al poder el 6 de setiembre rodeada de la aureola de nueva “Dama de hierro”, dispuesta a emular a Margaret Thatcher, alejarse de la ortodoxia financiera y dar un golpe sobre la mesa para estimular la economía británica posbrexit, estancada respecto al resto de países industrializados tras la pandemia.
PUEDES VER: Reino Unido: ¿cuánto cuesta viajar a Inglaterra comprando el pasaje con 6 meses de anticipación?
Su plan fiscal, sin embargo, desplomó el valor de la libra esterlina, disparó el coste de la deuda para el Reino Unido y forzó al Banco de Inglaterra a intervenir con una compra de bonos de emergencia para evitar la quiebra de varios fondos de pensiones.
Truss despidió a su ministro de Economía, Kwasi Kwarteng, cedió gran parte de su poder a uno de sus críticos, Jeremy Hunt, y revirtió la práctica totalidad de sus medidas fiscales, pero todo eso no fue suficiente para calmar a un Partido Conservador aterrado con perder las siguientes elecciones, previstas en menos de dos años.
La clave
Conspiración. Liz Truss se enfrentaba a la rebelión entre sus filas y desde el miércoles, más de una decena de diputados conservadores habían pedido su renuncia.

Infografía





















