Cansancio laboral: ¿por qué se agudiza con la Navidad?
Más del 70% de peruanos lo padece. Al estrés por la dinámica de trabajo se suma una presión por cumplir con los eventos de diciembre. ¿La consecuencia? Agotamiento extremo de cara al 2023.

El burnout laboral —o también denominado síndrome del trabajo quemado— es un agotamiento mental, emocional y físico que provoca una sensación de incomodidad con la vida presente, un intervalo que ahora mismo coincide con Navidad. En el Perú, este estrés se tradujo en cifras gracias a una encuesta de Bumeran: el 72% de trabajadores lo experimenta. De ellos, el 24% lo contrajo por sobrecarga laboral; el 17% por la ausencia de tareas concretas; el 14% por la presión, y el otro 14%, por el maltrato de los superiores.
Burnout laboral en el Perú
La encuesta del portal de empleos también recogió otros porcentajes alarmantes: el 12% de trabajadores peruanos no tiene tiempo para sus actividades personales, el 11% no se siente capaz de cumplir con las metas demandadas y, además, un 8% no se identifica con su empresa.
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Pero no es todo: en el país, a diferencia de otros, la jornada laboral supera las ocho horas diarias. Mientras que un 45% de empleados se desempeña entre 45 y 50 horas a la semana, otro 30% lo hace por más de 50 horas.
¿Qué tiene que ver la Navidad con el burnout laboral?
El calendario prenavideño aprieta mucho al ya agotado calendario laboral. ¿Qué pendientes se suman? La lista la recoge el diario El País:
- Compras con anticipación.
- Cenas de la empresa.
- El amigo secreto.

La cena navideña, un clásico de nochebuena. Foto: calendarr
Parece, así, que la Navidad llega antes —con restaurantes abarrotados y un tráfico acentuado— y se va una vez que inicia enero. El diario español también cita el argumento que la periodista y ensayista Anne Helen Peterson, autora de “No puedo más: cómo los millennials se convirtieron en la generación quemada”, quien escribió para el boletín Culture Studies: “Las festividades se han convertido en minimaratones, repartidos en varios días, incluso semanas”.
“Se han convertido en temporadas en sí mismas, con sus actuaciones sociales y hábitos de consumo, que oscilan entre la alegría y la obligación”, refuerza. Por su parte, la Asociación Americana de Psicología utiliza las palabras estrés y ansiedad para resaltar cómo este periodo añade una presión adicional. ¿Cuál? Intentar alcanzar todas las expectativas.



















