Un pez que sobrevive en aguas extremadamente frías esconde una proteína clave para la regeneración muscular, según estudio científico
Científicos de Corea del Sur descubren en un pez antártico una proteína que regula la regeneración muscular y podría influir en la recuperación y crecimiento de los músculos.

Un pez que habita las aguas heladas de la Antártida acaba de revelar un mecanismo relacionado con la regeneración de los músculos. Científicos de Corea del Sur identificaron en esta especie una proteína llamada Dnajb5, que hasta ahora no había sido descrita con esta función.
El descubrimiento, publicado en la revista científica Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle, podría ayudar a comprender mejor cómo los músculos regulan su crecimiento, recuperación y producción de energía. Los investigadores también analizaron qué ocurre cuando esta proteína es suprimida en ratones sometidos a una lesión muscular.
¿Qué descubrieron los científicos en el pez antártico?
El equipo identificó la proteína Dnajb5 en el músculo del pez antártico de aleta negra (Notothenia coriiceps), una especie adaptada a temperaturas extremadamente bajas. Esta proteína pertenece a las llamadas proteínas de choque térmico, que ayudan a las células a responder frente al estrés.
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Los investigadores descubrieron que Dnajb5 funciona como una especie de freno dentro de las células musculares. En condiciones normales, regula simultáneamente procesos relacionados con la producción de proteínas y la generación de energía, mientras que ante una lesión este mecanismo puede modificarse.
¿Qué ocurrió al eliminar la proteína?
Para estudiar su función, los científicos suprimieron la expresión de Dnajb5 en ratones con lesiones musculares. Al quinto día, el área transversal de las fibras musculares en regeneración había aumentado un 26% frente al grupo de control, mientras que la fuerza de agarre fue un 14% mayor.
También observaron un incremento del 31% en la resistencia durante las pruebas de esfuerzo. Los resultados apuntan a que Dnajb5 participa en la coordinación entre la formación de nuevo tejido muscular y la producción de energía, aunque todavía se necesitan más investigaciones para determinar sus posibles aplicaciones en humanos.



































