Unos estudiantes suizos descubren cómo las ovejas pueden ayudar a detener el deshielo de los glaciares
Las mantas hechas con la lana de estos mamíferos resultaron ser efectivas para proteger el hielo en los Alpes.
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La lana de oveja, un material que cada año termina en buena parte como residuo en Suiza, ahora forma parte de un experimento científico destinado a proteger uno de los ecosistemas más vulnerables al calentamiento global. Un equipo de investigadores y estudiantes prueba su capacidad para reducir la pérdida de hielo en el glaciar Tsanfleuron, en los Alpes occidentales.
La iniciativa, denominada Keep It Wool, busca una alternativa biodegradable a las cubiertas sintéticas que desde hace años se colocan sobre determinadas zonas de nieve y hielo durante el verano, según un informe de Reuters. Estas estructuras reflejan la radiación solar y disminuyen la absorción de calor, pero suelen fabricarse con plástico y pueden liberar microfibras contaminantes. Las primeras pruebas con lana ofrecen resultados que han sorprendido a sus propios responsables.

Un lugar de prueba de protección contra la nieve cubierto de lana de oveja. Foto: Keystone-SDA
Una alternativa de lana para proteger el hielo de los glaciares
El proyecto está dirigido por la Summit Foundation y la Universidad de Lausana, con la participación de cuatro estudiantes de maestría que plantearon la posibilidad de utilizar lana suiza para proteger el hielo. La propuesta también responde a un problema relacionado con este recurso: entre el 40% y el 70% de la lana producida en Suiza se desecha cada año.
En junio, dos prototipos de mantas elaboradas por la empresa suiza Fisolan llegaron al glaciar Tsanfleuron. Las piezas cubrieron una superficie de 200 metros cuadrados. Durante el verano, los científicos compararon su comportamiento con el de una cubierta geotextil convencional para determinar si el material natural podía ofrecer una protección similar frente al calor.
La prueba adquirió especial relevancia después de una temporada marcada por temperaturas récord. El calor aceleró la pérdida de nieve que protege los glaciares y dejó expuestas antes de lo habitual las superficies de hielo. Esta reducción de la capa protectora favorece una mayor pérdida de masa glaciar y forma parte del contexto de inestabilidad observado en los Alpes.
Las primeras pruebas superan las expectativas de los investigadores
Los resultados iniciales del experimento fueron mejores de lo previsto. Las mediciones, realizadas cada dos semanas, indicaron que las mantas de lana limitaron el deshielo con una eficacia comparable a la de las cubiertas sintéticas. El desempeño del material también sorprendió a Niklaus Saegesser, representante de Fisolan: "Creía que no sería lo suficientemente estable".
Elliot Gaffiot, uno de los estudiantes involucrados en el proyecto, también destacó el resultado obtenido tras las primeras pruebas: "Ahora tenemos un resultado que podemos ver e incluso tocar. Funcionó increíblemente bien".
Pese a estos avances, los responsables de Keep It Wool aclaran que las mantas no constituyen una solución frente al calentamiento global. Las cubiertas protectoras solo abarcan alrededor del 0,02% de la superficie de los glaciares suizos, por lo que su alcance resulta muy limitado.
La utilidad de esta técnica se concentra en zonas específicas donde resulta posible proteger temporalmente el hielo. A largo plazo, los científicos señalan que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, asociadas principalmente a los combustibles fósiles, continúa como la medida fundamental para frenar la pérdida de los glaciares.






















