Las 2 comunidades indígenas que sobrevivieron a la conquista española que fueron descubiertas en América
Los asentamientos lograron permanecer habitados tras la conquista española, revelando la resistencia de comunidades originarias en el continente.
- Unos saqueadores desenterraron un raro disco de bronce que podría ser el primer mapa astronómico de la humanidad
- Hallan los restos del avión que se estrelló en Puerto Rico hace 74 años y dejó 52 muertos: la tragedia cambió la seguridad aérea

Arqueólogos mexicanos han localizado dos asentamientos indígenas que siguieron ocupados después de la conquista española, un hallazgo que aporta nueva información sobre la permanencia de las comunidades originarias en los primeros tiempos del periodo colonial.
Los estudios se efectuaron en Costa Grande, Guerrero, por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, durante trabajos de prospección arqueológica relacionados con la ampliación prevista de la carretera Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas.
El rescate de yacimientos arqueológicos en México
Los dos sitios, denominados Camutla y Sacualpan, estuvieron habitados en el Posclásico Tardío y mantuvieron población tras la llegada de los españoles, hasta su abandono definitivo a finales del siglo XVI.

En la Costa Grande de Guerrero, el INAH registra dos sitios arqueológicos que sobrevivieron a la conquista española. Foto: CINAH Guerrero.
La secretaria de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, sostuvo que estos resultados subrayan la necesidad de integrar la protección del patrimonio en los grandes proyectos de infraestructura desde su fase inicial.
"Este trabajo demuestra que la protección del patrimonio cultural debe formar parte de la planificación de las obras públicas desde el principio", afirmó. "El desarrollo de infraestructuras y la preservación de nuestra historia son responsabilidades que deben ir de la mano".
La revisión arqueológica se realizó entre el 25 y el 30 de marzo de 2026 mediante trabajo de campo y cartografía con drones, con el fin de determinar si la construcción de carreteras podía afectar restos arqueológicos no documentados hasta ahora.
El asentamiento identificado como Camutla
Uno de los yacimientos recién registrados se ubica cerca de la comunidad de El Chico, también llamada Capire, sobre una colina con vista al río La Unión, próxima a su desembocadura en el Océano Pacífico.
Los arqueólogos registraron 39 estructuras distribuidas en unas ocho hectáreas. La tradición oral identificó el lugar como Camutla, una denominación que coincide con las referencias halladas en documentos históricos del siglo XVI.
El asentamiento conserva terrazas, áreas ceremoniales, muros de contención, zonas habitacionales y pequeñas estelas de piedra, algunas todavía visibles. Los investigadores estiman que el sitio estuvo ocupado aproximadamente desde el año 1200 d. C. hasta finales del siglo XVI.
Las fuentes históricas, entre ellas las Relaciones Geográficas y el Mapa de Ortelius, sitúan Camutla en el curso bajo del río La Unión, en concordancia con la localización detectada durante la investigación.
Sacualpan: un antiguo sitio redescubierto
El segundo sitio, antes registrado como Los Ticuiches, ha sido reconocido ahora como el antiguo asentamiento tolimeca de Sacualpan. Su elemento más sobresaliente es una gran plataforma de unos 160 metros por 110 metros. Una segunda plataforma, de forma alargada, configura junto con la principal un conjunto en forma de L, mientras que numerosos montículos residenciales y acumulaciones de cerámica roja erosionada rodean el centro ceremonial.
Los investigadores señalan que la identificación de ambos asentamientos aporta indicios valiosos sobre la manera en que las comunidades indígenas se adaptaron en las décadas convulsas posteriores a la conquista española, antes de que muchas terminaran abandonadas cuando las autoridades coloniales reordenaron la población e impusieron nuevos sistemas tributarios bajo el dominio de Nueva España.
Antes del contacto con los europeos, la región de Costa Grande funcionaba como una frontera ocupada por tolimecas y chumbias, y colindaba con territorios habitados por pantecos y cuitlatecas. Además, estuvo bajo la influencia de la Triple Alianza Azteca y del Imperio Purépecha, lo que dio lugar a patrones de asentamiento particulares, distintos de los observados en otras zonas de la costa del Pacífico de Guerrero.
Protección del patrimonio arqueológico
El equipo arqueológico también recorrió varios sitios, entre ellos La Parotita, El Huérfano, La Palanca, Los Metates, La Salada, Las Peñas, Las Arañas, Zorcua y Los Azufres. Cuatro de ellos estaban lo bastante cerca del trazado proyectado de la carretera como para exigir áreas especiales de protección.
Rodolfo Lobato Rodríguez, arqueólogo a cargo de la inspección, afirmó que documentar y resguardar los yacimientos arqueológicos resulta especialmente relevante durante las obras de infraestructura, no solo para evitar daños, sino también para recuperar información sobre comunidades indígenas desaparecidas.
Los resultados del estudio servirán como base para futuras decisiones sobre la conservación y la gestión del patrimonio arqueológico de México, señaló Miguel Pérez Negrete, quien participó en la organización y supervisión del trabajo.
Según indicaron, los nuevos asentamientos contribuirán a entender mejor los patrones demográficos del occidente de México durante uno de los periodos más radicales y transformadores de la historia del país.



















