Los humanos de la Edad de Piedra ya dormían en camas hace 200.000 años: usaban hierba sobre cenizas
Nuestros ancestros incluso mantenían y renovaban las camas mediante capas de pastos, incorporando cenizas para ahuyentar insectos.
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Un nuevo estudio ha revelado que los primeros humanos construían y mantenían cuidadosamente lechos de hierba dentro de una cueva sudafricana hace ya 200.000 años. Los hallazgos ofrecen la visión microscópica más detallada hasta la fecha sobre cómo organizaban sus espacios vitales las personas de la Edad de Piedra.
La investigación publicada en la revista Journal of Archaeological Science examinó los depósitos de estratos en Border Cave, un refugio rocoso en las montañas Lebombo, en la frontera entre Sudáfrica y Eswatini.
Descubren 6 tipos de camas
Los investigadores analizaron depósitos que datan de hace entre 200.000 y 43.000 años mediante micromorfología. Esta técnica consiste en estudiar láminas finísimas de sedimento bajo un microscopio. El equipo identificó seis tipos distintos de depósitos de ropa de cama. Tres de ellos no tienen equivalente publicado en ninguna parte del mundo.
Los otros tres depósitos coinciden bastante con los hallados en la cueva de Sibhudu y el refugio rocoso de Diepkloof, otros dos yacimientos sudafricanos, pero presentan diferencias notables. Es probable que estas diferencias reflejen variaciones en los métodos de construcción, los hábitos de mantenimiento o los tipos de plantas utilizadas.
Estrategias de mantenimiento y uso de la cueva
En Border Cave, la capa de estratos estaba formada principalmente por pastos panicoides, a diferencia de Sibhudu, donde predominaban los juncos. Los habitantes renovaban esta capa repetidamente, añadiendo nuevas capas con el tiempo.
En muchos casos, también esparcían ceniza deliberadamente por el suelo antes de colocar material nuevo. El equipo de Morrissey afirmó que este comportamiento probablemente era intencional, posiblemente para ahuyentar a los insectos, y que se observó de forma constante durante varios periodos de ocupación.
Algunos restos de ropa de cama fueron quemados deliberadamente como parte del mantenimiento rutinario. Otros depósitos presentaban solo carbonización parcial o localizada. Los depósitos más recientes, que datan de entre 60.000 y 43.000 años atrás, mostraban signos de un uso menos intenso y de quemas menos frecuentes, lo que sugiere que la cueva tuvo una ocupación menos prolongada durante esos periodos.
Los depósitos más antiguos contaban una historia diferente. Esas capas mostraban fuertes pisadas, incendios repetidos y densas concentraciones de material dejado por los humanos. Esto apuntaba a períodos de ocupación cortos pero intensos, incluso durante épocas que, en general, se consideraban más tranquilas en la historia de la cueva.



















