Científicos de EE.UU. desarrollan un gel transparente para las ventanas que reduciría el calor sin bloquear la luz ni la vista
Aunque aún no está disponible en el mercado, el equipo busca optimizar su producción para revolucionar la construcción a nivel global.
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Físicos de la University of Colorado Boulder desarrollaron un material innovador que garantiza el aislamiento térmico en ventanas mediante una transparencia absoluta. Este progreso científico, difundido por la revista Science bajo la dirección del profesor Ivan Smalyukh, resuelve un desafío histórico dentro de la arquitectura sostenible. El líder del proyecto destacó la complejidad técnica de la investigación al declarar: “Encontrar aislantes que sean transparentes es realmente un reto”.
El compuesto, bautizado como MOCHI (Mesoporous Optically Clear Heat Insulator), consiste en un gel aplicable sobre la superficie interna del vidrio para optimizar la eficiencia energética en edificios. Según los especialistas de la institución, la tecnología bloquea el intercambio de calor, pero preserva la entrada de luz natural y las vistas exteriores. Esta solución promete una transformación radical en el sector constructivo sin alterar la estética visual de las infraestructuras modernas.

Físicos de la University of Colorado Boulder estuvieron a cargo del diseño del gel invisible contra el calor. Foto: Glenn Asakawa/CU Boulder
¿Cómo funciona el gel?
El material consiste en un aislante térmico con transparencia óptica fabricado mediante un gel de silicona. Su composición integra una red interna de poros microscópicos donde el aire ocupa más del 90% del volumen total. Gracias a esta arquitectura de diminutas bolsas gaseosas, el compuesto logra bloquear la transferencia de calor de manera efectiva bajo la premisa de que "deja pasar la luz visible".
Esta tecnología supera a los aerogeles tradicionales, los cuales suelen dispersar el brillo y lucir turbios. La estructura MOCHI garantiza una claridad visual superior al reflejar apenas el 0,2 % de la radiación incidente. Por ello, las ventanas equipadas con dicho componente preservan una vista casi idéntica a la de un vidrio normal, eliminando cualquier distorsión cromática o neblina en el panel.
El objetivo central del producto es la reducción del flujo calórico entre los ambientes de los edificios sin sacrificar la iluminación natural. Su implementación favorece temperaturas interiores confortables y disminuye la dependencia hacia sistemas de calefacción o aire acondicionado.

Esta tecnología supera a los aerogeles tradicionales. Foto: Glenn Asakawa/CU Boulder
¿Por qué aún no se vende?
Las ventanas convencionales constituyen el eslabón frágil del aislamiento térmico en las construcciones, pues facilitan el intercambio indeseado de calor con el exterior. Esta deficiencia técnica dispara el gasto de energía necesario para la climatización de los inmuebles. De hecho, existe una estimación crítica sobre este fenómeno: "cerca del 40% del consumo energético global está relacionado con edificaciones", una cifra vinculada directamente a las carencias en las superficies de cristal.

Este gel se llama MOCHI (Mesoporous Optically Clear Heat Insulator). Foto: Glenn Asakawa/CU Boulder
La tecnología MOCHI genera un cambio positivo al frenar la transferencia térmica mientras preserva la entrada de luz natural en los interiores. Su implementación reduce la subordinación a los equipos de ventilación o calefacción, lo cual recorta las emisiones de dióxido de carbono. Los expertos plantean, además, que este componente posee la capacidad de recolectar radiación solar para su posterior conversión en fuentes sustentables.
El producto permanece fuera del mercado masivo porque su obtención ocurre todavía bajo condiciones de laboratorio bajo un rigor extremo. Si bien los materiales base poseen un costo bajo, el equipo científico busca una optimización en la manufactura que permita escalar el volumen de piezas. El objetivo final reside en simplificar la integración de este avance dentro de la industria de la construcción mundial.




















