
Hoy, dejar caer la Beca 18 es repetir esa misma crueldad, miles de jóvenes quedándose sin la posibilidad real de mirar el futuro con esperanza.

Si nos detenemos un momento, todavía podemos encontrar un camino que nos devuelva un poco de esperanza.

Está en esos jóvenes que no se resignan, que no se rinden, aunque estén decepcionados de la política y de los políticos.

No nos piden discursos. Nos exigen responsabilidad. Tendrían que escucharlos un poco más y quizá entenderían.

" Nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no necesitan favores ni perdones políticos que las envilecen, sino justicia, respeto y elecciones limpias"

"Lo que viene es cuesta arriba, pero si estamos juntos mirando un mismo horizonte, la carga será más ligera"

"La resocialización no es un favor ni un acto de piedad. Es obligatoria. No porque los presos sean víctimas, sino porque van a salir en libertad".

"El Perú necesita la verdad. Necesita que distingamos a las víctimas de los victimarios. Solo así evitaremos repetir la historia".

Las alianzas, las firmas falsas, los vetos… son parte del mismo libreto. Atacan síntomas, no causas. Y, mientras tanto, barren con lo poco que queda de institucionalidad.

La pasión del exsenador español por la política lo llevó a promover valores como la justicia y la libertad. Fue un referente en la formación política y defensor de una Iberoamérica unida.

En 2023, la corrupción y la inconducta funcional costaron al país S/ 24 268 millones. Con ese dinero se pudieron construir más de 2 400 escuelas o 100 hospitales.

El sistema no fue diseñado para proteger derechos, sino para preservar privilegios y servir al poder de turno. No importa quién esté en el poder

Es la ruta que siguen varios países en Latinoamérica, incluido el nuestro, insisto, lamentablemente.

¿Le diríamos a un maestro con vocación que renuncie porque uno plagió para ascender? ¿A un empresario que cierre su negocio porque hay explotadores? Eso solo genera vergüenza ajena y cólera. Porque manchan lo que otros queremos dignificar.

En un mundo dividido, su elección nos invita al diálogo, a dejar de lado etiquetas de izquierda o derecha y a poner en el centro a la persona.

La justicia es clave para garantizar derechos y necesitamos los recursos y la voluntad política para hacerlo funcionar sin interferencias, con autonomía pero sobre todo con resultados.

Mi generación falló, sí, pero a algunos nos queda mucha energía para darle vuelta a la situación y convencer a los 62 jóvenes que quieren dejarnos y darle más razones a los que se quieren quedar para sumarse al cambio. Usemos el poder para transformar las cosas. Que nadie nos robe la fe en el Perú que sí es posible.

Quien quiere hacer política de verdad debe saber que su trabajo es resolver problemas, no describirlos. Trabajemos en soluciones reales y visibles para devolverle la confianza a nuestra gent

Las mentiras buscan confundir, pero los datos son claros (...) Quienes difaman y distorsionan deberán rendir cuentas ante la justicia. La verdad siempre tiene la última palabra.

La Navidad debería encontrarnos en paz, reconciliados, dispuestos a perdonar y a asumir compromisos con nuestra familia, nuestra comunidad y nuestro país.

"Eso es ser peruano: resistir, trabajar, creer y confiar en que la unidad puede transformar la confusión en esperanza".

La coyuntura en México nos recuerda traiciones políticas; personas de quienes se esperaba actuarían con principios lo hicieron en sentido contrario. En nuestro Congreso, también tenemos a quienes apoyan leyes contrarias al sentido común y al país. Sin embargo, el foro también trajo voces alentadoras.

Existe decisión y voluntad para vigilar las marchas, como en el uso de la casilla electrónica de Sunafil, monitoreando a los trabajadores en los dos últimos paros y reprimiendo indirectamente la protesta social. No fueron creadas para esto

El camino es ese, organizarnos, defender nuestros derechos, jamás callarnos.

"No es la cantidad de años que le puedes aplicar a una persona que comete un delito, sino que efectivamente le apliques una sanción".

No tiene lógica ni es de sentido común rendir honores a cualquier expresidente sentenciado por corrupción y violaciones a derechos humanos. Es tan incomprensible como la pensión vitalicia.