
Para resolver los problemas tienes que "querer" y "poder". Necesitas las dos, no basta con una de ellas.
Tomemos el ejemplo de la seguridad ciudadana. Poder resolverla es posible: requiere una política que combine prevención, persecución, reinserción. Pero qué pasa si no le metes el presupuesto necesario? Nada de eso funciona.
Un Gobierno que quiera resolver el problema de seguridad ciudadana de verdad, tiene que meterle plata a cada pata de esa mesa. Para la prevención, sin educación de calidad, empleo y acciones para prevenir violencia intrafamiliar, seguirán apareciendo nuevos delincuentes. Para desarrollar solo ese primer punto de prevención necesitas hacerlo una prioridad y meterle plata.
Igual con la persecución del delito. Ahí ya se sabe que necesitamos una policía moderna, honesta e implacable. Para eso necesitas presupuesto, pero también comprarte algunos pleitos. Algo que a muchos políticos no les conviene hacer. Nuevamente, poder y querer.
Lo mismo si queremos que las cárceles cumplan con la reinserción que promete la ley. Las personas privadas de su libertad eventualmente regresarán a la sociedad, y debemos garantizar que, al cumplir su condena, tengan herramientas para no reincidir. ¿Posible? Claro. ¿Rentable? No siempre a corto plazo. Poder y querer.
Resolver problemas demanda más que discursos: exige voluntad y acciones concretas. Quien quiere hacer política de verdad debe saber que su trabajo es resolver problemas, no describirlos. Trabajemos en soluciones reales y visibles para devolverle la confianza a nuestra gente. Yo me anoto.

Hoy, dejar caer la Beca 18 es repetir esa misma crueldad, miles de jóvenes quedándose sin la posibilidad real de mirar el futuro con esperanza.

Si nos detenemos un momento, todavía podemos encontrar un camino que nos devuelva un poco de esperanza.

Está en esos jóvenes que no se resignan, que no se rinden, aunque estén decepcionados de la política y de los políticos.

No nos piden discursos. Nos exigen responsabilidad. Tendrían que escucharlos un poco más y quizá entenderían.

" Nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no necesitan favores ni perdones políticos que las envilecen, sino justicia, respeto y elecciones limpias"