Cargando...
Opinión

La nobleza de la paz, por Ramiro Escobar

No hay que olvidar que una solución militar cuesta vidas, dolor, y que… no es algo que promueva la fraternidad entre las naciones.

escobar
Ramiro Escobar 13-12

Desde hace años, hay una confusión global reinante en torno al Premio Nobel de la Paz: que se lo tienen que entregar a una persona “buena”, noble, bondadosa. No era eso, exactamente, lo que quería Alfred Nobel, el inventor de la dinamita y creador de este galardón. Su deseo era que este fuera entregado a quien haya trabajado más “en favor de la fraternidad entre las naciones”.

O a quien promueva procesos de paz. De allí que lo hayan ganado Henry Kissinger, un diplomático tan brillante como maquiavélico (por contribuir al fin de la guerra de Vietnam); o Yasir Arafat e Isaac Rabin, dos guerreros de Oriente Medio, por haber intentado crear una ruta para la paz en la convulsa región. No se trataba de personas precisamente pacíficas.

A veces, incluso, la entrelínea de esta distinción va dirigida a que la persona galardonada afiance una salida negociada y no una incursión militar. Quizás por allí habría que entender el premio otorgado a María Corina Machado, la corajuda e insistente líder de la oposición venezolana. Está en el epicentro de la lucha contra la tiranía de Nicolás Maduro y su influencia es crucial.

Como hemos visto en Oslo, su posición frente a la posibilidad de que EE. UU. ataque Venezuela ha sido, cuando menos, nebulosa, si no anuente. Y no ahora, sino desde hace algunos años. Eso, y su apoyo al régimen israelí a pesar de la infame masacre en la Franja de Gaza, es lo que vuelve a su premio controvertido. En su persona se juntan contradicciones que no son nuevas en el Nobel.

Pero a la luz de sus propias palabras cuando se refiere a una “solución pacífica”, y del discurso de Jørgen Watne Frydnes en la ceremonia central al recordar a Nelson Mandela, Machado tiene una oportunidad real para la paz venezolana: evitar el estallido bélico y apostar por la reconciliación. Como lo hicieron el líder sudafricano y Desmond Tutu, su compañero de lucha (otro Nobel).

Ya sabemos que Maduro es un autócrata intransigente y cruel, aunque ahora muy presionado políticamente. Una salida negociada no es imposible, y que se logre es algo que la gente, y el propio Alfred Nobel, esperarían de un galardonado. No hay que olvidar que una solución militar cuesta vidas, dolor, y que… no es algo que promueva la fraternidad entre las naciones.

Lo más visto

Pacto parlamentario autoritario prepara desfalco final

LEER MÁS

Selecciones iniciales para el 2026, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

La Ideología de los Genitales: Ley 32535, por René Gastelumendi

LEER MÁS

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Pacto parlamentario autoritario prepara desfalco final

Madeleine, una peruana en el campo de concentración, por Eduardo González Viaña

2026 y el reto de superar la normalización del caos

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

César Acuña obligado por sentencia a pagar alimentos para su menor hijo

Ciro Castillo habría ordenado la construcción de una "ruta de escape" en su oficina cuando era gobernador del Callao, según Fiscalía

Presidente del TC afirma que Mario Vizcarra tendría impedimentos para postular por sentencia de peculado

Deportes

Mr. Peet da detalles sobre el próximo fichaje de Pablo Guede para Alianza Lima: “Las conversaciones están muy avanzadas”

Fichajes de la Liga 1 2026 EN VIVO: altas, bajas y renovaciones en el fútbol peruano para la nueva temporada

Marcos López deja mensaje a las nuevas promesas peruanas que sueñan con jugar en el extranjero: “El talento no alcanza”