¡Se llevaron más de 7.000 soles! Secuestran a hombre en su propia casa y se llevan todo
Los hampones iban a subir hasta el tercer piso del hogar, pero al escuchar las voces de las hijas del propietario, optaron por irse.
- Sorteo de La Tinka HOY domingo 8 de febrero de 2026: premios, jugada ganadora y Pozo Millonario
- Corte de agua en Lima: zonas afectadas y horario de Sedapal para este lunes 9 de febrero

Momentos de terror vivió un hombre que fue secuestrado en su propia casa por dos inescrupulosos que se llevaron dinero en efectivo y mercadería. El hecho se registró en el jirón Los Ingenieros, ubicado en el distrito de San Juan de Lurigancho.
Según “Latina noticias”, la vivienda era arrendada a otras personas, por lo que no solo se llevaron las pertenencias del dueño del inmueble. Asimismo, se informó que los sujetos ingresaron a la casa tras palanquear la puerta principal y, acto seguido, subieron hasta el segundo piso.
PUEDES VER: SJL: niños patinadores exigen apoyo económico para participar en campeonatos internacionales
“Han buscado en este cajón de mi inquilino, quien es una persona decente que estaba guardando su dinero. Se han llevado S/ 7.000. Es un pollero y quería abrir su pollería”, dijo el agraviado al medio de comunicación.
PUEDES VER: Revisa los candidatos y sus planes de gobierno

Luego de robarle los ahorros al inquilino, procedieron a revisar las otras habitaciones, y es en ese momento cuando encuentran al dueño del lugar y lo llevan a uno de los cuartos, donde lo envuelven con unas sábanas y se llevan más de 700 soles de ahorros; así como mercadería nueva de su negocio.
“Una persona me encañona y otro atrás. ‘Tranquilo —me dice— échate en la cama’. Me agarra con las sabanas y me envuelve. Le dije ‘por favor, lo que encuentres llévate’. Comenzó a revisar y para su buena suerte sacó mi dinero. Tenía S/ 750. Hay cargadores, memorias, USB, juguetes, toallas, frazadas. Se habrán llevado valor de S/ 3.000 a S/ 4.000″, agregó.
Además, se supo que los hampones iban a subir hasta el tercer piso de su hogar, pero al escuchar las voces de las hijas del propietario, optaron por irse.





















