Política

Juan Jiménez Mayor: “No tenemos una clase política que pueda dar solución a la crisis en el Perú”

Entrevista al exministro de Justicia, quien asevera que el Perú atraviesa una crisis moral permitida por el presidente Pedro Castillo.

Voz. Jiménez Mayor señala que nunca se tuvo un gobierno tan malo y no exista una reacción. Foto: Virgilio Grajeda/La República
Voz. Jiménez Mayor señala que nunca se tuvo un gobierno tan malo y no exista una reacción. Foto: Virgilio Grajeda/La República
Elizabeth Prado

Jiménez Mayor estima que el informe de la Comisión de Fiscalización es un buen documento, pero que jurídicamente no permite acusar al presidente Castillo. Precisa que se requiere reformar la Constitución para que dicha acusación proceda. Comenta la apatía de la ciudadanía y de lo que sería el comienzo del fin del gobierno del Castillo.

¿Cuál es su evaluación del informe de la Comisión de Fiscalización que aprobó denunciar al presidente Castillo?

El informe de la Comisión de Fiscalización es un documento que recoge la situación actual vinculada a hechos cuestionables del presidente y su entorno directo. En ese sentido es un documento histórico. Sin embargo, tiene una serie de problemas por el hecho de que, por ejemplo, acusa a todo el mundo pero a los seis congresistas de Acción Popular, los famosos ‘niños’, los manda a otra investigación, a la Fiscalía. O sea, no los van a acusar, no los van a inhabilitar, no los van a destituir del Congreso. Ahí ha salido claramente el factor: otorongo no come a otorongo.

¿Es la mayor debilidad del documento?

Es el handicap que tiene, además de otros elementos. En términos generales este informe lo que hace es concentrar todos los elementos que han descubierto y tiene el valor de que expone la situación política del presidente y su entorno directo, generando esta sensación de cuestionamiento que los peruanos tenemos contra el presidente y sus ministros como el señor Silva que está prófugo. Se está evidenciando que estamos en una crisis moral no solo política, económica, sanitaria; es una crisis moral alentada y permitida por el jefe de Estado.

Sin embargo, esta denuncia no procede.

Es un buen documento, pero jurídicamente, salvo en el caso de los ministros, al presidente no lo van a poder acusar.

La Constitución es clara al respecto.

El artículo 117 de la Constitución establece que solo se le puede acusar al presidente por cuatro hechos: cerrar el Congreso, no convocar a elecciones, no permitir el funcionamiento del sistema electoral y traición a la patria. Y el artículo 99 de la Constitución, que es el que está invocando la comisión para acusar al presidente, dice que puede ser acusado por cualquier delito o cualquier infracción a la Constitución. Entonces, la Constitución tiene que interpretarse en sentido sistemático no puede interpretarse de manera aislada. El artículo 99 tiene que relacionarse con el artículo 117 con la cual la acusación sea por un delito o sea por una infracción constitucional solamente se puede hacer en los supuestos del 117.

Así, la denuncia podrá ejecutar se en el año 2026.

Lo que ha hecho el Congreso respecto al señor Castillo solamente funcionará a partir del año 2026 o cuando deje de ser presidente.

¿Le parece correcta la iniciativa de que se vayan todos?

Es lo más apropiado y eso requiere una reforma a la Constitución, como requiere una reforma a la Constitución que se quiera acusar al presidente, precisamente modificar el artículo 117.

¿Se puede apelar a los artículos 99 y 100 de la Constitución para la acusación?

Los que están a favor de que proceda una acusación contra el presidente dicen que el procedimiento de acusación constitucional del artículo 99 y 100 de la Constitución puede funcionar. Ya. El reglamento dice que la acusación procede con una votación de 66 votos a favor, donde no votan los miembros de la Comisión Permanente. Pero el reglamento también dice que si se va a aplicar una sanción de destitución eso solo se puede realizar con una votación calificada de dos tercios de miembros del parlamento. Ahí tenemos un problema porque tenemos la misma votación que para la vacancia presidencial. Si no hay votos para la vacancia presidencial, tampoco hay votos para una destitución o inhabilitación del presidente, atendiendo a los artículos 99 y 100 de la Constitución.

Esto parece ser un atolladero. ¿Cuál sería la salida?

La salida para mí es que se modifique el artículo de la Constitución que establece la posibilidad de acusar al presidente por otros delitos y bajar la votación para la destitución. En realidad, la salida es que los congresistas hagan su trabajo y que la ciudadanía también presione.

No hay mayor reacción.

Esta apatía que tenemos ahora es de sorpresa, la ciudadanía está en shock. Nunca hemos visto un gobierno tan malo que aliente tantas cosas negativas y no exista una reacción. La tolerancia que había antes por errores políticos era muy baja, ante un error rápidamente había un consenso de que las cosas tenían que cambiar. Aquí tenemos un problema serio de política y de tolerancia.

¿Es la primera vez que estamos ante un problema que parece no tener solución?.

No hay una solución porque los políticos que tenemos gobernando el país, no solo del Ejecutivo sino del Legislativo, son personas que no están dando la talla. No tenemos una clase política que pueda dar soluciones a la crisis en el Perú.

El pedido que le ha hecho Vladimir Cerrón a Pedro castillo para que renuncie a Perú Libre ¿es una estrategia?

Podría ser. Pero también hay un efecto político. El señor Cerrón está apostando a ganar las elecciones regionales y municipales en octubre y para eso quiere desmarcarse de un gobierno extremadamente ineficiente. Pero va a ser muy difícil que Cerrón pueda desmarcarse del fracaso de este gobierno.

¿Qué ocurriría?

Hacer que renuncie el presidente al partido y este hacerle caso puede ser una artimaña política, pero también el inicio de una crisis tremenda. No olvidemos que los presidentes que no han tenido apoyo político en el Congreso han terminado mal. Lo que puede desencadenar toda esta crisis a partir de esta renuncia, aunque no fuese ficticia, puede ser el inicio del fin del señor Castillo en la presidencia. Pero eso dependerá siempre del Congreso. Desafortunadamente, el Legislativo no está dando la talla. La presidenta del Congreso no ha sabido aglutinar, calar los mensajes para que los grupos parlamentarios atiendan esto. Es una incapacidad que le está costando al país.