Fallece fotógrafa Daphne Dougall de Zileri

Amigos y compañeros de trabajo la recuerdan como una profesional notable y particularmente sensible e inteligente.Gran ausencia. Fue compañera del presidente del directorio de la revista Caretas, Enrique Zileri

Amigos y compañeros de trabajo la recuerdan como una profesional notable y particularmente sensible e inteligente.Gran ausencia. Fue compañera del presidente del directorio de la revista Caretas, Enrique Zileri

Con absoluta discreción, como solía ser ella, murió Daphne Dougall, fotógrafa y compañera de toda la vida del ex director de la revista Caretas, Enrique Zileri Gibson.

Ocurrió en la mañana, en su casa de Surco, a donde había retornado luego de una breve permanencia en una clínica local. 
 
Su sensible fallecimiento a los 75 años es triste además de sentido, pues quienes la conocieron y compartieron momentos con ella están convencidos de que todavía tenía talento por ofrecer y mucho afecto por entregar.
 
Doña Daphne nació en El Tigre, Buenos Aires, Argentina, el 19 de abril de 1936. Sus padres fueron escoceses que migraron a inicios del siglo XX. Tuvo cinco hijos, Marco, hoy director de Caretas, Drusila, Diana, Doménica y Sebastián.
 
Encuentro con el Perú
 
En 1960, Daphne Dougall conoció al entonces publicista Enrique Zileri, cuando ella trabajaba como aeromoza en una aerolínea internacional. El romance fue instantáneo y ese fue el inicio de una larga vida en el Perú, donde crió a sus cinco hijos y varios nietos.
Sensibilidad única
 
En buena cuenta, fue una de las responsables de lo que hoy es Caretas, pues se mantuvo firme al lado de Enrique Zileri, en los años en que éste  sufrió persecución política. Y es que Daphne supo combinar la azarosa vida que le tocó a su compañero con el calor familiar que siempre fue importante para ella. Y, claro, también con la fotografía, que era una de sus más grandes pasiones. 
 
Bajo su lente pasaron sus hijos, amigos, las calles de la Lima que conoció, las maravillas del mundo, hasta llegar a las fotos retrato, arte que cultivó hasta el final.
 
Gustavo Gorriti, amigo suyo, la recuerda vigorosa, de carácter fuerte, a la vez sensible y amable. “Fue una persona entrañable, muy hospitalaria y que  completaba bien la intensidad, a veces frenética, que vivíamos en la revista”. 
 
“Era una fotógrafa notable y talentosa; de una sensibilidad única y gusto especial por lo humano. Siempre destacaba en ella su lado  más sencillo. Discreta, a veces tímida, pero siempre dispuesta a colaborar. Así era ella”. 
 
Gusto por la cultura
 
Jaime Bedoya, otro colaborador de la revista, conoció su gusto por el arte y sus deseos de descubrir el talento de los demás. “Al empezar en la revista, como practicante, conocí a Daphne. Era ya una fotógrafa conocida”.
 
“Nos hicimos amigos y descubrí pronto que era una persona dulce y de gran sentido del humor. En los últimos años estuvo apoyando mucho el concurso de las Mil Palabras porque le gustaba descubrir el talento que otros tenían”.     
 
Bedoya dice que a Daphne Dougall le hubiera gustado ser recordada como ella era: “sencilla, inteligente, sensible. Así era ella”.

Claves

Obra. Parte de su obra fotográfica se publicó en “Soliloquios”, donde aparecen sus seres queridos, un recorrido personal por La Recoleta de Buenos Aires, las Lomas de Lachay, el Soho de Nueva York y los templos de El Cairo.
 
Velorio. Los restos de Doña Daphne Dougall son velados en su casa de Las Casuarinas.

 

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