Presidente del PJ ante acusaciones de Toledo: "Ningún partido tiene injerencia" en el sistema judicial
Previo a su entrega, Alejandro Toledo sostuvo, en uno de los recursos presentados, que sus enemigos políticos manipularían el proceso judicial en su contra, haciendo referencia a los fujimoristas.
- Seis candidatos evangélicos de Renovación Popular afrontan denuncias policiales
- Sanciones severas para corruptos ofrecen candidatos que estarán en la segunda fecha del debate

El presidente del Poder Judicial (PJ), Javier Arévalo, rechazó las acusaciones que realizó el expresidente de la República Alejandro Toledo, quien —en su recurso de reconsideración presentado previo a su entrega ante las autoridades de Estados Unidos para dar paso a su extradición al Perú— señaló que respecto a su caso existe una injerencia en el sistema judicial peruano por parte de "los fujimoristas".
"Debo decirle que ningún partido político tiene injerencia en el Poder Judicial. Acá, todos los jueces son independientes y resuelven de acuerdo a su conciencia", dijo el titular del Poder Judicial. Agregó que el caso del ex jefe de Estado "se va a sujetar a las reglas procesales que ya están establecidas" y volvió a recalcar que Toledo Manrique tiene derecho a un debido proceso.
TE RECOMENDAMOS
CARLOS ÁLVAREZ RESPONDE EN VIVO: ¿SERÁ EL OUTSIDER? | SIN GUION CON ROSA MARÍA PALACIOS #FEEG2026
PUEDES VER: Revisa los candidatos y sus planes de gobierno

En otro momento, el titular del PJ pidió a las autoridades y políticos no pronunciarse sobre la situación legal de Alejandro Toledo para evitar que no se enturbie el proceso, ya que no es "un caso político", sino jurídico. "Los jueces van a resolver de acuerdo a la Constitución, a la Ley, a las normas pertinentes. No van a resolver políticamente", subrayó.
Los "enemigos políticos" de Alejandro Toledo
En un recurso presentado por la defensa de Toledo Manrique, previo a su entrega a las autoridades estadounidenses, se exponía que el exlíder de Perú Posible "es víctima de un proceso político profundamente defectuoso e injusto en Perú". En el oficio se insistía que su extradición, presuntamente, se encontraba “motivado políticamente” debido a “su política progresista, su presidencia innovadora y su etnia indígena”.
"Su presidencia fue innovadora porque derrocó a la dictadura extremista de extrema derecha de Alberto Fujimori e implementó políticas que hicieron del Perú un país más justo, basado en normas, democrático y próspero", alegó la defensa del exmandatario peruano.
Además, que los logros del gobierno de Toledo Manrique hizo que el exmandatario ganara “enemigos políticos, incluyendo especialmente a los fujimoristas, que siguen teniendo un poder considerable en las instituciones peruanas”.
“Keiko Fujimori sigue siendo una figura política poderosa en la extrema derecha y otros fujimoristas de extrema derecha siguen siendo poderosos, bien ubicados en el Gobierno y capaces de influir, manipular o corromper por completo un caso penal como este”, sostuvo la defensa.

























