La DBA reloaded

Busca recuperar control de los medios y de la educación.

Augusto Álvarez Rodrich.
23 Oct 2019 | 0:33 h

El plan por ahora frustrado de comprar el Grupo El Comercio parece parte del esfuerzo ya antiguo del sector más conservador del país por recuperar el espacio político que perdió en las últimas décadas.

Operación ‘Caledonia’ se llamó la compra fallida de un grupo de inversionistas peruanos junto con un fondo liderado por el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, abogado de Donald Trump, como informó Perú.21, medio que es parte del Grupo El Comercio.

El reportaje de Cecilia Valenzuela informó que Gonzalo Ortiz de Zevallos, cuya candidatura al TC auspiciada por el fujiaprismo al final naufragó, fue intermediario de la pretendida compra.

El name-dropping alrededor de la operación es más que interesante. Giuliani fungió de asesor de Keiko Fujimori en la última elección, mientras el mentor de la candidatura de Ortiz de Zevallos fue su primo Pedro Olaechea.

No es lo único curioso en todo esto. Un reportaje de Hildebrandt en sus Trece (H13) añade información sobre esta pretendida compra del principal conglomerado de medios peruano, indicando que entre los inversionistas peruanos estaban los hermanos Wong –que manejan Willax, el medio más fujiaprista del país junto con el diario Expreso–; Rafael López de Aliaga, un controversial empresario de baja reputación vinculado a Luis Castañeda y a la cucufatería más ramplona; y el fujimorista José Chlimper.

H13 agrega que un asesor de los Wong en la compra fallida fue Francisco Tudela, quien no solo es panelista en Willax sino consejero cercano de Olaechea en sus movidas para restablecer el orden político previo al 30-S.

¿Cómo entender esto? El sector más conservador del país cree que el Perú se jodió porque perdió el control sobre dos ámbitos que cayeron en manos de ‘los caviares’: los medios y la educación.

Ahora los quieren recapturar con iniciativas como esta compra y el control de algunos medios especialmente desde 2008. Y en educación, está la pastrulada de la ideología de género, o el fallido abordaje a la PUCP con el cardenal Juan Luis Cipriani con una bandera de un par de tibias y una calavera.

El fujiaprismo fue la fachada política del conservadurismo, pero su fracaso reciente no previene a sus integrantes de seguir intentando su proyecto, ahora bajo la forma de una DBA reloaded.