Una pareja construyó un refugio con troncos caídos junto a un río de la Amazonía: funciona con energía solar y buscan recuperar el bosque
Los impulsores buscan restaurar la flora ribereña y preservar la biodiversidad local. Con un enfoque en la armonía con la naturaleza, ofrecen una experiencia única para desconectarse del bullicio urbano y disfrutar de la selva.

María José y John erigieron Wekain Lodge junto a un río de la Amazonía ecuatoriana utilizando madera de árboles caídos y paneles solares para su iluminación. Este refugio turístico en Sinaí, a 40 minutos de Macas en Morona Santiago, combina el hospedaje con la restauración de tierras antes destinadas a la ganadería. Según el canal de YouTube Estebanl, los fundadores destacaron que su objetivo central es "recibir visitantes sin recurrir a la tala dentro de la propiedad".
La ficha del Gobierno Municipal de Morona ratifica que el establecimiento dispone de cabañas rodeadas de vegetación, suministro fotovoltaico, piscina natural y servicio de alimentación. La iniciativa busca ofrecer una experiencia de descanso sostenible mediante la conservación del ecosistema amazónico.
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¿Cómo construyeron el refugio con troncos caídos y por qué optaron por la energía solar?
Los impulsores del proyecto erigieron la arquitectura con árboles derribados años atrás, cuya madera aún resultaba funcional. María José explicó que recolectaron e impulsaron el uso de dicho recurso disponible en el predio. "El sentido es no talar ningún árbol dentro de la propiedad", afirmó sobre la política de preservación aplicada en las obras.
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John diseñó las instalaciones, destacando la residencia 'Pantera', situada junto al cauce hídrico. Su fachada oscura busca minimizar la visibilidad nocturna dentro del entorno silvestre. "Queríamos que las personas sientan ese contacto con la naturaleza y la sensación de dormir con ese ruido blanco que les da el río", detalló su coequiper respecto a la vivencia sensorial del alojamiento.
La implementación fotovoltaica respondió a motivos financieros, ya que el tendido eléctrico tradicional demandaba cerca de US$20.000. Los fundadores descartaron televisores e instrumentos ruidosos para privilegiar el silencio, aunque instalaron conexión satelital para asegurar la comunicación remota.
¿Cómo transforma una pareja el ganado en refugio ecológico dentro de la Amazonía ecuatoriana?
Un proyecto turístico transformó áreas dedicadas a la ganadería en vegetación mediante la siembra de especies autóctonas como pachaco y variedades de guayacán. El propósito fundamental consiste en restaurar el ecosistema nativo y salvaguardar la flora ribereña, estableciendo un compromiso ambiental profundo. Al respecto, el propietario aseguró: "Nuestro objetivo es convertirlo en un bosque otra vez".
El establecimiento colinda con una reserva natural y resguarda una hectárea y media de vegetación primaria donde habitan puercoespines, guatusas y serpientes. La experiencia integra aprendizajes adquiridos de comunidades shuar para asegurar la convivencia armónica con los animales silvestres. Esta combinación garantiza un hospedaje genuino en contacto directo con la biodiversidad del entorno.
La propuesta abarca estadías en acogedoras cabañas junto a una zona acondicionada con piedras sobre el cauce del río. Bajo el lema “La selva, el nuevo lujo”, la oferta en Airbnb destaca el descanso, la melodía de las aves y la cercanía del agua para desconectarse de la rutina urbana.













































