"Costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera": Rodrigo Paz elimina totalmente la subvención al diésel en Bolivia
El Gobierno de Rodrigo Paz estableció un nuevo precio de Bs17,95 por litro, en el marco de reformas para acceder a un crédito del FMI.

El Gobierno de Rodrigo Paz eliminó la subvención al diésel en Bolivia y fijó desde este sábado un precio inicial de Bs17,95 por litro, frente a los Bs9,80 que regían para los consumidores minoristas. La medida forma parte del paquete de reformas comprometido por el Ejecutivo para acceder a un crédito de US$ 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El anuncio fue realizado mediante un mensaje difundido por la televisión estatal. "Hemos tomado la decisión de que, desde hoy, el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera", afirmó el mandatario.
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El nuevo esquema establece que el precio estará vinculado a las cotizaciones internacionales. "Este precio fluctuará de acuerdo al precio internacional", explicó Paz, quien sostuvo que el mecanismo permitirá asegurar el abastecimiento del combustible y terminar con el contrabando.
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El Decreto Supremo 5716, según la información proporcionada, contempla una banda de ajuste para evitar modificaciones diarias por fluctuaciones menores. Si la variación del precio referencial se mantiene entre -5% y +5%, el valor vigente permanecerá sin cambios.
Un giro tras el acuerdo con el FMI
La decisión llegó horas después de que el Congreso boliviano aprobara el crédito destinado a respaldar el programa de reformas económicas del país. El Gobierno de Paz se comprometió ante el organismo financiero a eliminar los subsidios a los combustibles, reducir el déficit fiscal y aplicar otras medidas de estabilización.
El Ejecutivo espera que el acuerdo facilite además nuevos créditos de organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
Paz justificó la eliminación de la subvención señalando el elevado costo para las cuentas públicas. "No puede ser que cada semana cerca de US$ 55 millones se vayan en subvención, especialmente del diésel", sostuvo.
Para amortiguar el impacto de la eliminación del subsidio, Paz presentó un paquete de 10 medidas sociales y económicas, según citó el medio local Unitel. Entre ellas figura un nuevo pago del Bono PEPE para unos 2,9 millones de personas y el aumento del Bono Juancito Pinto, que pasará de Bs200 a Bs300.
El Ejecutivo también anunció hasta Bs800 millones en créditos preferenciales, con tasas cercanas al seis% anual, destinados a transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos, comerciantes minoristas y productores.
El paquete incluye además mayores facilidades para créditos de vivienda social y productivos, apoyo financiero a gobernaciones y municipios, y la eliminación de impuestos de importación para determinados bienes destinados a actividades productivas, entre ellos insumos, semillas, herramientas y bienes de capital.
Paz anunció asimismo la ampliación por 120 días del llamado perdonazo tributario, un plan de enlosetado de calles y avenidas para generar empleos y créditos directos para productores por montos de entre Bs50.000 y Bs400.000.
Rechazo de sectores productivos
La eliminación de la subvención enfrenta resistencia de distintos sectores. Transportistas, campesinos y otros grupos productivos habían rechazado previamente la medida y anunciaron protestas para exigir que se mantenga algún mecanismo de subsidio.
El Gobierno sostiene que el nuevo sistema permitirá garantizar el suministro de diésel de manera permanente y que los recursos que antes se destinaban a mantener el precio subsidiado podrán dirigirse a infraestructura y programas sociales.
La decisión se produce después de una etapa de escasez de combustibles y dólares que el Gobierno atribuye a la crisis económica heredada de las administraciones de Evo Morales y Luis Arce. Con el nuevo esquema, el precio del diésel deja de estar fijado mediante una subvención estatal y queda sujeto a una fórmula vinculada al mercado internacional.



































