Familia francesa subasta por 2,8 millones de euros un cuadro olvidado
La obra se hallaba sobre varios cuadros amontonados encima de la cama de un dormitorio, contó un representante de la casa de subastas.

Un cuadro con la representación de un ángel pintado en 1520 fue vendido el último viernes por más de 2,8 millones de euros (3,2 millones de dólares) en una subasta en Francia por una familia que nunca imaginó poseer una obra de semejante valor.
La obra, del pintor alemán Bernhard Strigel (1460-1528), se hallaba sobre varios cuadros amontonados encima de la cama de un dormitorio en un apartamento de Toulouse (suroeste), contó Pauline Maringe, de la casa de subastas Artpaugée.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Los dueños de la obra pidieron un presupuesto de inventario para enviarlo a una compañía de seguros en el verano boreal de 2021.
- Fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, es detenido por lavado y tráfico de drogas tras ser sancionado por Estados Unidos
- La moto eléctrica que suma más de 1 km de autonomía por minuto de carga y tiene batería resistente al agua con GPS: fue presentada en Kenia
“Cuando lo vi, estaba en un estado de conservación excepcional para un cuadro de cinco siglos. Lo dimos a nuestro experto, que lo autentificó”, explicó Maringe, que primero pensó que era una copia.
“El comprador no quiso revelar su identidad, es una institución”, precisó.
Una hipótesis es que haya ido a parar al Museo del Louvre de Abu Dhabi, que recientemente compró un cuadro que formaba parte del mismo conjunto, igualmente con la figura de un ángel.
“Los dos ángeles parecen ser piezas de un retablo. No se sabe dónde está la parte central”, prosiguió Maringe.
La casa de subastas estimaba que el cuadro se vendería en un rango de precios de 600.000 a 800.000 euros.
El cuadro había pasado de generación en generación en una familia burguesa de Toulouse y había sido bautizado como El ángel protector de la familia.
Sabían que era un cuadro valioso, pero no sospechaban que fuera una obra excepcional.
El primer rastro de la obra en Francia data de 1816, cuando se separaron los dos cuadros. Bernhard Strigel fue el retratista del emperador Maximiliano I (1459-1519).












































