Gobierno de Líbano renunció seis días después de la explosión
Beirut. Tras las tensas manifestaciones del sábado y domingo, cuatro ministros ya habían dimitido al Ejecutivo libanés.
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El primer ministro libanés, Hassan Diab, anunció la renuncia de su gobierno este lunes por la noche, tras la partida de varios ministros y las protestas sucesivas por la devastadora explosión ocurrida hace seis días en Beirut.
El jefe del gobierno, que se presenta como independiente, culpó a la clase política tradicional de su fracaso, y arremetió contra la "corrupción" que llevó a este "terremoto que golpeó al país".
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"La catástrofe que afectó a los libaneses en el corazón (...) ocurrió a causa de la corrupción endémica en la política, la administración y en el Estado", añadió en un discurso televisado.
"Descubrí que la corrupción institucional era más fuerte que el Estado", agregó Diab, profesor universitario que formó su gobierno en enero.
Este gobierno que se presenta como un equipo de tecnócratas tuvo que negociar las carteras con un solo campo político, el movimiento chiita del Hezbolá y sus aliados, especialmente el partido presidencial, la Corriente Patriótica Libre (CPL).
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Cuando Diab iniciaba su discurso, se registraron choques en el centro de la ciudad en los alrededores del Parlamento. Manifestantes lanzaban piedras contra las fuerzas de seguridad que replicaron con gases lacrimógenos.
Esta renuncia no daría satisfacción al movimiento de protestas que pide la salida de toda la clase política acusada de corrupción e incompetencia.
Cuatro miembros de su gabinete ya habían dimitido después de la explosión del 4 de agosto que provocó la muerte de al menos 160 personas y 6.000 heridos y reactivó las protestas populares.






















