Drogaban a niños y los disfrazaban con vestidos para prostituirlos en hoteles
Les ponían pelucas y maquillajes. Los niños fueron rescatados por las autoridades. Sin embargo, su caso era hilo de la madeja de una de las mayores redes de proxenetismo infantil.
- Terremoto en Venezuela EN VIVO: Caracas sin luz ni comunicación tras trágico doble sismo que moviliza la ayuda internacional
- ¿Qué es un doblete sísmico y por qué es tan difícil de detectar? El fenómeno detrás de los terremotos en Venezuela

La Policía de Colombia arrestó a una banda de proxenetas que drogaba a dos niños de nacionalidad venezolana y los disfrazaba con vestidos para luego prostituirlos en hoteles de la localidad de Riohacha.
Según recogió el portal de la revista Semana, el conductor de un taxi era el que se encargaba de transportar a los menores y ofrecer el perverso servicio en un valor de 60 000 pesos.
TE RECOMENDAMOS
¿QUÉ REVELA LA PRIMERA LETRA DE TU NOMBRE? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
La banda que se hacía llamar 'La Mona’ se aprovechaba de la pobreza de los niños para ofrecerles dinero, alimentación y hospedaje a cambio de que sean abusados sexualmente, afirma el medio.
Se trataría de uno de los casos que incluye un amplio expediente de explotación sexual de menores que quedó al descubierto por las autoridades policiales de Colombia.
Voceros de la Policía y la Fiscalía anunciaron la captura de ocho personas de nacionalidad colombiana y otros dos naturales de Venezuela.
Sus víctimas eran niños de entre 14 y 17 años. Ellos fueron sometidos a repudiables prácticas de abuso sexual en localidades como Riohacha, Maicao, Fonseca y San Juan de Cesar, en La Guajira.
Dentro del expediente también aparece la historia de una chica de 13 años que por más de 12 meses permaneció amarrada en una habitación y fue drogada para poder ser abusada sexualmente.
El medio de Colombia afirma que por este delito fueron capturados Liley Muñoz Vergara y Kevin David Martínez Correa, alias Estrellita, quienes presuntamente forzaron a la menor a permanecer en la residencia y la golpeaban para que no saliera del inmueble.
Las penas de estos sujetos podrían llegar hasta los 25 años de prisión.




















