Cargando...
Opinión

Ahí viene el síndrome posvacacional, por Camila Vera

“Dejaste de ser un individuo cuyos almuerzos de una hora alcanzaban para media ración. Te convertiste en un líder de tu tiempo...”.

larepublica.pe
VERA

La ciencia, el territorio de la precisión, excluye al síndrome posvacacional de la lista de diagnósticos. Un paciente padece de dengue, diabetes o trastorno de bipolaridad, pero no de un conflicto anímico a causa de la reincorporación al trabajo. Sin embargo, su existencia —en un plano coloquial que llega hasta el océano de Google— delata la dificultad para soltar un pedazo de vida cuyos protagonistas son quienes uno permite.

En suma, durante el recreo más amplio del calendario, es válido mirar el nombre y apellido con el fin bien de saldar abrazos o bien de ignorar chats: la libertad le hace espacio solo al placer, el compromiso queda para el resto del año. Para el antes y para el después.

Antes es un compromiso que, cuando se convierte en el socio venenoso de la responsabilidad, diluye la línea entre disciplina y obsesión y observa al periodo de descanso como un estado de abundancia, un lujo al que únicamente se llega después de la penitencia. ¡Amén! ¡Amén! Después, efectuada esta pausa gracias al todopoderoso derecho constitucional, es un compromiso que se manifiesta en agobio y cansancio anticipado: ¿cuánta carga hay pendiente?, ¿las vacaciones fueron oportunas?, ¿por qué debo retornar?

De pronto, el eco de un periodo lejos de la agenda te distrae: es octubre —el mes morado, prototipo para la expiación—, quizá martes o quizá jueves, extiendes la sobremesa hasta la siguiente comida, anulas el temor a la resaca y te olvidas de la alarma en el teléfono. Escuchas a la abuela disfrutar de los pasillos de oro: “A las guitarras las hacen hablar”, comenta, y piensas que agrupar a la familia y a los amigos en la misma corriente del río es un evento anual que merece tu interés, tus risas.

Dejaste de ser un individuo cuyos almuerzos de una hora alcanzaban para media ración. Te convertiste en un líder de tu tiempo y te abrigaste en la costumbre. Por eso hoy, con un regreso acreditado en el excel, te pesa la jornada y, sobre todo, el intervalo al cual deberás enfrentarte hasta que lleguen las próximas vacaciones. Toca rezar. ¡Amén! ¡Amén!

Lo más visto

Estamos en segunda vuelta, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

El clima de la segunda vuelta, por Hernán Chaparro

LEER MÁS

El Estado debe responder por muertes en Huancavelica

LEER MÁS

Intolerable punto de partida,, por César Azabache Caracciolo

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

El Estado debe responder por muertes en Huancavelica

La independencia judicial en riesgo: las advertencias de la Comisión de Venecia y de tres relatores de Naciones Unidas

Europa monta una gran armada comercial, por MIrko Lauer

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Mónica Sánchez: “Si no miramos al otro peruano como un par, va a ser difícil avanzar”

Captan a congresista Raúl Doroteo usando seguridad del Estado para fines personales

Susana Matute: “Siempre buscamos una justificación para decir que no somos racistas, es una trampa”

Deportes

ADT vs Los Chankas HOY: pronósticos, horario y canal TV del partido por la fecha 12 de la Liga 1 2026

Fichajes de la Liga Peruana de Vóley: movimientos el mercado de pases en Universitario, Alianza, San Martín y Regatas

Aldo Corzo y su pedido de autocrítica al plantel de Universitario tras derrota: "Cada uno debe verse así mismo"