
En los últimos días, el Congreso ha intensificado su presión sobre el Ejecutivo en la antesala del voto de confianza al gabinete encabezado por Denisse Miralles. Como ha trascendido a la prensa, diversas bancadas articulan un pacto parlamentario que busca influir en la orientación del Gobierno y en la conformación del equipo ministerial. Una primera percepción observaría lo que ocurre como un escenario de disputa por la conducción política del Estado. Sin embargo, es más que eso.
Las bancadas de Fuerza Popular, Podemos Perú, Renovación Popular y sectores de Acción Popular han planteado exigencias concretas para otorgar su respaldo. Entre ellas figuran cambios en el gabinete y definiciones sobre la conducción de Petroperú a menos de un mes de las elecciones generales. Nada más absurdo e irresponsable como tomar una decisión así de trascendente, dejando los problemas que ello traería al siguiente gobierno.
El gabinete Miralles, desde su génesis en el Gobierno del pacto corrupto, se encuentra en medio de cuestionamientos por la presencia de ministros investigados funcionales a cuotas de poder político.
Como parte de este corolario está la situación del sector salud. La crisis en EsSalud refleja las tensiones políticas que atraviesan la administración pública, hoy venida a menos en desmedro de los pobres peruanos. La presunta influencia creciente de personas allegadas a Alianza para el Progreso, partido liderado por César Acuña, en la conducción de instituciones clave del sistema sanitario, está en el centro de la trama.
El país presencia así más que un momento de alta tensión institucional, las postrimerías de un pacto infame que no sabe qué hacer con el Frankenstein que han creado en el Estado a la medida de la corrupción. Por ese motivo, en estas últimas semanas antes de los comicios del 12 de abril es indispensable que los ciudadanos continúen filtrando sus opciones para lograr un próximo Parlamento y Gobierno que inicien la recuperación democrática tan necesaria en el país.

Naciones Unidas alerta sobre la persistencia de abusos contra la independencia judicial peruana.

La Asamblea General de la ONU renovó su llamado al fin del bloqueo a Cuba, una medida que recae sobre el pueblo oprimido sin modificar el comportamiento del régimen.

Senadora Jáuregui promueve censura de huacos moche mientras los problemas que afectan la vida cotidiana de los peruanos siguen siendo postergados.

La indecisión del organismo electoral frente a la reelección encubierta dejará a Lima y a otros 20 municipios del país sin alcalde oficial al momento de la juramentación.

Lula gana a Flávio Bolsonaro y frena el avance de la derecha radical.