Cargando...
Opinión

La Policía de la moral en el arte, por Augusto Álvarez Rodrich

El ridículo de la exageración de la corrección política.

larepublica.pe
La policía de la moral en el arte, por Augusto Álvarez Rodrich

La corrección política es valiosa para no ofender o excluir con el lenguaje o el comportamiento a sectores específicos de la sociedad, pero, como todo en la vida, su exageración evidencia límites que, al transgredirse, llevan al ridículo.

Ocurre en estos días con Roald Dahl, el novelista, cuentista y poeta británico de ascendencia noruega, famoso por sus obras para niños como Charlie y la fábrica de chocolate, cuando Puffinn Books anunció que estas se publicarán con el filtro de la corrección política, cambiando palabras como gorda, bruja o feo por otras más ‘dignas’.

La crítica que felizmente surgió ante esa decisión fue tan amplia y sólida que obligó a un retroceso que, sin embargo, fue solo parcial, pues la editorial anunció que aparecerán dos ediciones de los cuentos de Dahl: originales y políticamente correctos, una especie de versiones light, como si la literatura debiera seguir la conveniencia de la prevención alimenticia.

De paso, los libros de Dahl son valiosos, pero su trayectoria personal es despreciable por los comentarios antisemitas que hizo en vida y por los cuales su familia ofreció disculpas, lo cual no invalida el valor de su obra.

La dosis de corrección política es una decisión de cada autor, hasta incluso, la opción de publicar dos versiones —con o sin azúcar—, pero las editoriales no debieran inmiscuirse con alteraciones fuera de contexto, pues cada obra depende de su momento.

Si estas iniciativas no se detienen, un día nos vamos a encontrar con las versiones impuestas de Madame Bovary revisada por las ONG absurdas contra el enfoque de género, de Conversación en la catedral supervisada por la policía de la moral, o de La hora azul con censura de Dircote. O que al David de Miguel Angel le tengan que poner calzoncillos en el museo para que los niños —¡y, ay, las niñas!— no se ofendan.

Sería tan ridículo como las iniciativas para revisar el comportamiento de personas de hace siglos con criterios actuales, como las conmemoraciones en el calendario dispuestas en el gobierno de Pedro Castillo “contra la invasión y el colonialismo español”.

La corrección política es útil, pero el control puritano e intolerante —no solo en el arte— es un absurdo y una huachafería que se debe evitar y combatir.

Lo más visto

El voto exterior merece leerse dos veces

LEER MÁS

El rugido que sube del abismo, por Jorge Bruce

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Alcemos la mirada, por Martín Fariña von Buchwald

El rinoceronte llega a Madrid, por Eduardo González Viaña

El voto exterior merece leerse dos veces

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Juntos por el Perú busca anular más de mil mesas de sufragio a nivel nacional

Resultados ONPE EN VIVO HOY: sigue el conteo oficial y conoce quién gana la segunda vuelta de las Elecciones Perú 2026

Michael Shifter: “Richard Nixon es Ghandi comparado con Donald Trump”

Deportes

Inauguración Mundial 2026 EN VIVO: empieza el show con Shakira, J Balvin y Maná previo a los partidos de la Copa Mundial de la FIFA

México vs Sudáfrica HOY: a qué hora y dónde ver el partido del Mundial 2026 EN VIVO

Mundial 2026 por América TV: estos son los partidos de fase de grupos que podrás ver GRATIS