Más problemas con Microsoft y Windows 11: sacan parches de emergencia para arreglar actualizaciones
Aunque se trata de la versión más reciente de Windows y, hasta es casi obligatoria tenerla actualizada, lo cierto es que sus más recientes parches han generado problemas en varias PC. ¿Qué se sabe? Te contamos.
- ¿Qué es WhatsApp Plus y por qué debes evitar instalarlo en tu smartphone?
- ¿Qué fue lo más buscado en Google Perú en el 2025? Los temas de mayor interés entre los peruanos

Para este inicio de 2026, las expectativas con Windows 11 y su primera gran actualización apuntaban a que los usuarios no tuviesen que volver a experimentar problemas de funcionamiento. Sin embargo, no fue el caso y ahora el gigante tecnológico se ha visto en la obligación de tener que lanzar parches de emergencia para solucionar incidentes que aparecieron con la versión 23H2. ¿Qué sucedió? Te contamos los detalles.
Windows y su gran problema de siempre
El problema apareció con la actualización de seguridad de Windows 11 de enero de 2026, con la cual se detectaron incidencias en equipos. Por ello, Microsoft se vio en la necesidad de publicar una serie de parches de emergencia para corregir los inconvenientes que se vinculaban al apagado del dispositivo y todo su sistema. De hecho, fue necesario que se lancen más paquetes de corrección fuera del ciclo habitual para atender los momentos de congelamiento y bloqueos en programas asociados a la sincronización de servicios en la nube.
TE RECOMENDAMOS
TEMU VS. ALIEXPRESS: ¡AQUÍ ESTÁN LOS MEJORES PRECIOS! | TECHMOOD
PUEDES VER: ¿Vas a botar tus baterías y dispositivos electrónicos? Esta es la forma correcta descartarlos

De forma puntual, el problema que se origina en el apagado de la PC se dio con la variante Windows 11 23H2, en su modo Enterprise y el segundo parche de emergencia atacó otros errores que radican en Windows 11 24H2 y 25H2, que evidenciaban bloqueo y fallas de estabilidad con OneDrive y Dropbo. Por su parte, la firma señaló que investigaban los informes de fallas de arranque y el diagnóstico sigue en desarrollo.
Sin duda alguna, queda claro que hay un serio problema estructural con el sistema operativo de la firma fundada por Bill Gates, cuyas falencias aparecen con más frecuencia de lo que se espera. Como se sabe, Windows no maneja un código único y debe adaptarse a una extensa variedad de configuraciones de hardware, por lo que esta fragmentación de ecosistema permite que se presenten estos incidentes que afectan a miles de usuarios.
Hay fallos que de todas formas se van a presentar, especialmente si hablamos de Windows, que se ve en la obligación de formar parte en decenas de catálogos de marcas de ordenadores, pero estas inconsistencias tan frecuentes ya no son novedad y evidencia el deterioro en la experiencia de uso del software. Por lo tanto, la confianza cae a puntos más bajos, en un momento donde el gigante tecnológico necesita que una gran masa de sus internautas migren del pronto obsoleto Windows 10, que ya se quedará sin soporte. Ahora este escenario solo deja más dudas que certezas a quienes apuntan a migrar hacia otras alternativas fuera de Microsoft.




















