Conflicto en Ica: enfrentamientos en medio de protesta contra “Ley Chlimper”

El Gobierno y los agrotrabajadores habían acordado desbloquear por siete horas la Panamericana Sur, pero una facción de los manifestantes no cedió al acuerdo, pues insiste con que se derogue la Ley de Promoción Agraria. Fueron inevitables algunas grescas. Esta mañana habrá otra mesa de diálogo.

Paralización. Una facción de agrotrabajadores desconoció tregua y cerraron la vía. Exigen derogar la Ley de Promoción Agraria.  Foto: Aldair Mejía / La República
Paralización. Una facción de agrotrabajadores desconoció tregua y cerraron la vía. Exigen derogar la Ley de Promoción Agraria. Foto: Aldair Mejía / La República
Grace Mora,Diego Quispe,

Ayer no hubo acuerdo en la región Ica. Los trabajadores del agro continúan bloqueando los kilómetros 270 y 310 de la Panamericana Sur e incluso, por la noche, se enfrentaron a las fuerzas policiales. Es el cuarto día de paralización y su consigna se mantiene: exigen la derogatoria de la Ley de Promoción Agraria, también conocida como “Ley Chlimper”.

Vale la pena recordar que este régimen laboral fue impulsado en el año 2000 por el entonces ministro de Agricultura de la dictadura de Alberto Fujimori, José Chlimper, quien actualmente es miembro del directorio del Banco Central de Reserva (BCR). Y la norma, además, que fue ampliada hasta el 2031 en el gobierno del expresidente Martín Vizcarra.

Para los agrotrabajadores, este sistema ha ocasionado que el tiempo de su jornada laboral y el salario que reciben no sean proporcionales.

La expectativa de que hubiera alguna salida a esta encrucijada ha mantenido en vilo a los manifestantes desde el lunes último.

Ayer, a las 4 de la mañana, en la carretera de Chincha yacían dos grupos: los manifestantes contra el régimen agrario y las personas varadas que se dirigían a las regiones de Arequipa, Cusco, Puno o Moquegua.

La mayoría de los trabajadores agrícolas evita revelar su apellido. Temen represalias de los dueños de los fundos.

“Yo laboro desde hace diez años en el fundo San Andrés. Y no me alcanza. Tengo que salir a buscar otro trabajo igual. A mi me pagan S/ 35 por día y encima nos ponen condiciones y maltratos. No tenemos beneficios laborales como debe ser. Nos dan un trabajo muy explotador”, protesta John, quien relata que diariamente despierta a las 3 de la mañana, una hora después aborda un carro que lo dirige al fundo y ahí se queda de corrido hasta las 2 de la tarde.

“Solo nos dan diez minutos para desayunar y no nos dan almuerzo”, cuenta.

Es el feudalismo del siglo XXI.

Johathan, compañero de John, quien también prefiere mantener en reserva su apellido, relata que en los fundos donde labora está prohibido ausentarse por razones de salud.

“Cuando te enfermas, te dan pastillas y te vas. Pero si no trabajamos, nos descuentan”, lamenta.

Pasajeros varados

Orlando Contreras Rodríguez, un pasajero varado que los escucha contar sus experiencias, les brinda respaldo.

“Los apoyamos. Esto es parte de la demostración de la negligencia de nuestras autoridades. Aquí no se encuentra ningún policía. Y lo que se está propiciando es un enfrentamiento entre civiles”, advierte.

Eran las 5 de la mañana del miércoles 2. Contreras Rodríguez consideraba que de no haber una solución y continuar bloqueada la carretera, los pasajeros varados y los manifestantes iban a tener enfrentamientos. Las quejas ya se asomaban, sobre todo por el precio excesivo de los alimentos para quienes esperaban la luz verde que abriera la vía.

“¡La comida es muy cara! No hemos venido preparados para esto. Nos están cobrando por desayuno S/ 10. Estamos pensando irnos caminando, pues no tenemos suficiente economía. Una moto nos quiere cobrar S/ 40 hasta la entrada de Ica, pero luego tendríamos que buscar otro carro”, refiere una pasajera que se niega a dar su nombre.

Tres horas después, los manifestantes quemaron llantas en la Panamericana Sur. Era una muestra de que la protesta continuaba y de que el trato con el que iban a recibir a los ministros de Trabajo, Javier Palacios, y al de Agricultura, Federico Tenorio, no iba a ser el más amable.

Mientras se aguardaba esa reunión y sus resultados positivos, una cola de buses y camiones de 10 kilómetros seguían con el paso bloqueado. Eran las ocho de la mañana. Y los ánimos continuaban exacerbados.

Anular la norma

Había trascendido que en la Junta de Portavoces iba a incluir en el debate del Pleno la derogatoria de la “Ley Chlimper”, en base a dos propuestas legislativas formuladas por los congresistas del Frente Amplio y Acción Popular.

El dirigente del Frente de Trabajadores Agrícolas, Julio Carbajal, manifestó a este diario que no había otra salida: anular dicha norma. Aseguró que trabajaba para SAFCO Perú, empresa de Benjamín Cilloniz, hijo del expresidente regional de Ica, Fernando Cilloniz.

“El pueblo iqueño se mantiene acá plantado en plena Panamericana Sur y queremos derogar la ley del régimen agrario, norma que recorta nuestros derechos laborales y es una norma explotadora a favor de los grandes empresarios!”, expresó el agricultor.

A las 10 de la mañana llegó la delegación del Ejecutivo. Dos horas después, un grupo de dirigentes se dirigió a la sede de la Universidad San Luis de Gonzaga. Ninguno quiso revelar su nombre. Se mantenía el temor a la represalia de los empresarios agroexportadores.

El ministro de Trabajo, Javier Palacios, comenzó su ponencia anunciando que el gobierno propondrá derogar el capítulo laboral de la “Ley Chlimper”. “Lo que queremos es llevar al Consejo de Ministros más tarde un proyecto de ley que tiene como primer punto derogar todas las normas de carácter laboral de esa ley”, propuso.

Luego el funcionario planteó cuatro niveles de negociación, que implicaban que de los 80 mil agrotrabajadores que se encuentran protestando elijan a un grupo reducido de representantes que sean el canal de las negociaciones.

Palacios planteó mesas técnicas integradas por representantes del Ejecutivo y de los trabajadores agrícolas. Sin embargo, la idea no fue bien vista.

Algunos dirigentes manifestaron que dicha propuesta es recurrente ante alguna protesta masiva y que, al final, las intenciones de encontrar consensos, mediante dichas mesas técnicas, se diluyen con el tiempo, y no se llega a un punto medio. Con ello el régimen se mantiene y nada cambia.

Las voces en el auditorio de la Universidad San Luis de Gonzaga comenzaron a exaltarse. Palacios planteó un cuarto intermedio para calmar los ánimos y poder formular una nueva propuesta a los agrotrabajadores. Eran las 2 de la tarde. Y no había ningún punto de consenso.

La reunión se retomó una hora después. El Ejecutivo insistió en establecer mesas técnicas. La premisa era que, independiente de que la población exigía la derogatoria de la “Ley Chlimper”, se necesitaba una nueva normativa que reemplaza a esta. Sino el régimen laboral de los trabajadores agrícolas quedarían en el limbo y expuestos a la informalidad.

Los dirigentes pidieron que la mesa técnica cuente con la presencia de los empresarios y la Cámara de Comercio de Lima.

Futuro incierto

Hoy volverán a conversar. No estará el ministro Palacios, pues debe ir al Congreso a acompañar al gabinete de la premier Violeta Bermúdez por el pedido del voto de confianza, pero se quedó en Ica su equipo técnico.

Eran las 4 de la tarde. Y solo se llegaron a dos acuerdos: una tregua de desbloqueo de la carretera hasta la medianoche y una nueva reunión para hoy a las 11 de la noche. Sin embargo, una facción de los manifestantes desconoció este compromiso, pues consideraron que los dirigentes que estuvieron en la mesa de diálogo no les habían consultado sobre tal decisión.

A las 6 de la tarde, Carbajal advertía que su gremio no iba a desbloquear la Panamericana Sur. Tres horas después, otro grupo respaldó esa medida. Y a la altura del grifo La Estancia, en el kilómetro 290, los agrotrabajadores mantuvieron la paralización de la vía. Ningún camión o bus pasaría. La Policía había enviado efectivos allí para asegurar el cumplimiento de la tregua, que al final no se cumplió: los trabajadores quemaron llantas sobre el asfaltado y se produjo un enfrentamiento.

Agroexportadores: derogar normas no es la salida

La Asociación de Agricultores Agroexportadores de Chavimochic (APTCH), en La Libertad, sostuvo que la Ley de Promoción Agraria no es el problema, sino el incumplimiento de los derechos que se rigen bajo esta.

“Condenamos enérgicamente cualquier práctica de vulneración de esos derechos por empresas inescrupulosas que no cumplen con las leyes y saludamos y apoyamos al intervención de Sunafil”, señala.

“La Ley Agraria es una norma que, a lo largo de su vigencia, ha permitido generar, probadamente, formalidad y bienestar para los trabajadores del sector. Además, la ley agraria vigente iguala los derechos laborales de los trabajadores agroindustriales con los derechos de los trabajadores del régimen común”, precisa en un comunicado.

Esta asociación también condena eventuales actos de violencia ocurridos en la región Ica durante los bloqueos de la Panamericana Sur.