Desde el Congreso se sigue dando golpes a la reforma universitaria

Ángela  Valdivia

Ange1792

14 Nov 2020 | 4:21 h
Rodeada. El temor de que se capture la Sunedu desde el Congreso continúa. Los actos de los miembros de la Comisión de Educación dicen más que sus palabras. Foto: John Reyes/La República
Rodeada. El temor de que se capture la Sunedu desde el Congreso continúa. Los actos de los miembros de la Comisión de Educación dicen más que sus palabras. Foto: John Reyes/La República

En riesgo. Comisión de Educación aprobó que se entregue el bachillerato automático a jóvenes egresados este año. Sunedu teme que haya más cambios que alteren reforma universitaria.

Pese a que solo unas horas antes el presidente de la Comisión de Educación, Reymundo Dioses Guzmán (SP), dijo respaldar la Ley Universitaria y al trabajo de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), su grupo de trabajo aprobó otorgar el bachillerato automático a universitarios que egresen este año, es decir, no tendrán que presentar ni aprobar un trabajo de investigación.

Zenaida Solís, congresista del Partido Morado y miembro de la comisión, señaló a La República que la propuesta fue de la parlamentaria Rosario Paredes, quien adujo que la pandemia ha impedido que los jóvenes tengan recursos y tiempo para realizar investigaciones. Asimismo, señala que Paredes quería que el proyecto incluya a los egresados del 2019, 2020 y 2021, por lo que insistiría cuando el tema sea visto en el Pleno.

La propuesta del bachillerato automático tuvo 10 votos a favor, tres abstenciones y un voto en contra, precisamente el de Zenaida Solís, quien consideró la norma como antitécnica.

Sin argumento técnico

Ricardo Cuenca, del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), sostiene que desde su punto de vista “no hay ningún sustento técnico para la decisión”. Y agrega que “lo que hay es una argumentación populista”.

También señala que el bachillerato automático en los 90 tuvo el mismo argumento, es decir, que los jóvenes no tenían tiempo para investigar.

Para Cuenca, la decisión es un retroceso, y cree que el problema va por cómo pensamos las políticas públicas del país y la reforma universitaria en particular.

También precisa que para mejorar la ley no se debe retroceder, sino más bien proponer distintos puntos que la mejoren. “A mí se me ocurre que en lugar de aprobar el bachillerato automático, tendrían que haber pensado si efectivamente vale la pena dos tipos de certificaciones al terminar la carrera: bachillerato y licenciatura”.

Añade que en otros países solo existe un grado o título en lugar de dos. “Así no haces dos investigaciones, sino solo una y al final recibes un grado o título y a partir de este sigues cursos de posgrado”.

Cuenca también manifiesta que la Sunedu no tendría que ser cambiada, sino tratar de mejorar algunos procesos, pero “en ningún caso interrumpir lo que se está haciendo. Eso de dar segundas oportunidades es desconocer el trabajo de la Sunedu”.

El caso de la Sunedu

Durante la sesión de la Comisión de Educación, los integrantes mencionaron en más de una ocasión que su intención no es desaparecer la Sunedu. Dioses Guzmán, por ejemplo, ratificó su compromiso con la reforma universitaria y señaló que respeta la autonomía de la superintendencia; sin embargo, el resultado de su votación pareció decir lo contrario.

Otros parlamentarios también dijeron que su intención era fortalecer la Sunedu, por lo que emitieron un comunicado expresándolo. No obstante, Rubén Ramos (UPP) criticó un punto, pues, aseguraba, les cerraba las puertas a fiscalizar la labor de la Superintendencia.

Al respecto, el jefe de la Sunedu, Oswaldo Zegarra, señaló a este diario que si bien es una medida transitoria (el bachillerato automático) existe el temor de que haya “más cambios preocupantes que alterarían la reforma universitaria”. Consideró lo de ayer como el “mal menor de todo lo que se está queriendo hacer”.

Sobre los comentarios del premier, dijo que fueron un “golpe fuerte para la Sunedu y los procesos de licenciamiento que están por culminar. Darles una segunda oportunidad es romper el esquema”. Asimismo, dijo temer que el “reforzamiento” del que hablan los congresistas sea peligroso, pues podría alterar la conformación del consejo directivo de Sunedu.

Por último, resaltó la importancia de que se apruebe la ley de moratoria de dos años para que se permita consolidar lo que se ha hecho a través de la reforma universitaria. “La ruta que la Sunedu quiere marcar es para que la educación superior sea mejor”.

Otros temas planteados en la sesión

Durante la sesión también se discutió la ley que declara la educación en emergencia nacional y propone una reforma integral. El parlamentario Javier Mendoza señaló que las políticas educativas del Gobierno no han dado resultados pese a que la educación tiene la finalidad del desarrollo integral de la persona

También se habló sobre los centros de educación técnico productiva (Cetpros). Se pidió que se les brinde disposiciones que sean graduales y no se ponga un punto final a estas actividades educativas que, según mencionó una congresista, tienen gran acogida en la ciudadanía.

Reacciones

Daniel Alfaro, exministro de Educación

“Me preocupa lo del bachillerato automático. Si vamos a decir que queremos una reforma universitaria de mayor calidad de educación superior, pues debe haber acciones acordes”.

Zenaida Solís, congresista del PM

“La investigación es una oportunidad para los alumnos. Así se conectan con su entorno para aprender a redactar bien y empezar una buena vida profesional. Es una ventaja”.