Con “cacerolazo” piden condonar pago de servicios en Tacna
Cansados. Tacneños demandan que no se les cobre por agua, luz, telefonía e Internet. Dicen estar sin trabajo.
- Turista identificada por video viral en TikTok enfrentaría multa de hasta S/55.000 por bañarse en la laguna 69, pese a prohibición
- Así luce la nueva vía que conecta Chorrillos y San Juan de Miraflores en menos tiempo: supera los S/2 millones

Liz Ferrer Rivera
Tacna
TE RECOMENDAMOS
FUERZA POPULAR SIGUE ABRAZANDO A JOSÉ JERÍ | ARDE TROYA CON JULIANA OXENFORD #FEEG2026
PUEDES VER: Revisa los candidatos y sus planes de gobierno

La sociedad civil se autoconvocó la noche del miércoles para sumarse a un “cacerolazo” reclamando al Gobierno Central la condonación de servicios básicos en el estado de emergencia. Desde el 16 de marzo miles de familias dejaron de percibir ingresos por la cuarentena a causa de la pandemia del COVID-19.
Las ollas, tapas y caceloras sonaron en los distritos de Alto de la Alianza, Ciudad Nueva, Gregorio Albarracín y Pocollay. En el Cercado pocos fueron los barrios que se sumaron, entre ellos la urbanización Ricardo Odonovan y la parte baja de la ciudad (Para Chico y Para Grande).
En Tacna el nivel de informalidad laboral era del 70%, ante de la pandemia. Los jóvenes y adultos trabajan en resturantes, comercios, mercadillos y las chacras; sin estar en planillas y viviendo de sueldos básicos y comisiones. En cuarentena, todos esos negocios dejaron de funcionar, incluso en el campo se redujo el número de trabajadores.
A esa situación crítica se sumó los reclamos por los elevadas facturaciones de los servicios básicos de agua y energía eléctrica. Aunque Electrosur y la Entidad Prestadora de Servicios de Saneamientos (EPS) han emitido comunicados señalando que daría solución a consumos elevados injustificados; la población no quedó satisfecha con esa explicación.
La familias no solo piden por los recibos de agua y luz, también demandan que el Gobierno condone los recibos de telefonía e internet a pesar de que ellos no dependen del Estado sino de empresas privadas. “Hasta cuándo vamos aguantar. No nos llegó bonos, ni canastas. El Gobierno tiene que escuchar nuestros reclamos”, exclamaron los vecinos de la calle La Unión en Alto de la Aliazna.





















