Nota musical. Música electropical del Perú, señor

Por Ángel Páez.

Ángel Páez.

Ellos dicen que su música es "electropical" y que componen "sonidos del sistema". ¿Que cómo suena eso? Es una combinación de guitarras tropicalandinas, saxofones de orquesta huancaína, timbales de cumbia norteña y percusiones de discotecas selváticas. ¿Y dónde está lo eléctrico? En las secuencias montadas por Nicolás Duarte y Ricardo Wiesse en sus respectivas computadoras portátiles. Ellos son los cerebros de La Mente, lo más nuevo, palpitante y brutal del escenario local

Con vocación de exploradores, Nicolás, de la banda Cuchillazo, y Ricardo, del grupo Suda, un día del año que pasó decidieron ensayar en sus laptops algunos temas. No lo habían intentado antes. Después de varios meses llegaron a la conclusión de que habían dado forma a un estilo derivado del cruce de beats tropicales: reggae, ska, cumbia colombiana y otras especies caribeñas. Pero no eran suficientes los dos para tanta música, así que sumaron al proyecto, entre otros, Santiago Pillado, de El Hombre Misterioso, y Bruno Macher, del combo de salsa dura Sabor & Control.

Cuando terminaron las composiciones en el estudio, Nicolás y Ricardo se encargaron de las letras: poderosos discursos sobre temas que molestan a todos, pero de los que pocos opinan. Sin embargo, no son las tontas historias de amor y cerveza del universo "chicha". La Mente pega más profundo, como "En la teletón": "No sólo somos pobres, tenemos hambre y sed/ Si quieres escuchar completo voltea el casete/ Y escucharás una canción de terror/ Una canción que te causa dolor/ Nunca nos llegaron todas las donaciones que ofrecieron en aquel canal/ Nunca construyeron la loza deportiva que ofrecieron en la campaña electoral".

Nicolás Duarte explica: "La Mente es una entidad que necesitaba tener vida propia. Nuestra estética es una combinación de los sonidos tropicales que dominan en el país, con un sonido ochentero de las pistas electrónicas y con un discurso que no teme abordar los asuntos de importancia. La Mente no es una persona".

El estribillo de "Radio Funeral" puede entenderse como una declaración de principios: "Música degenerada, música desempleada, música que maquinaba y si no improvisaba". La Mente le ha compuesto la música que se merecía el sistema.

Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO