El MAS perdió elecciones regionales por cansancio de la población cajamarquina

Analista político. Henry Horna Pereira lo culpa de la severa recesión económica que castiga Cajamarca.

Analista político. Henry Horna Pereira lo culpa de la severa recesión económica que castiga Cajamarca.

El respetado analista político Henry Horna Pereira estimó que “a pesar de los ingentes recursos que el Movimiento de Afirmación Social (MAS) ha invertido en esta campaña, fruto del uso indebido de los recursos del gobierno regional, el esfuerzo no ha sido suficiente para volver a capturar las preferencias de los electores cajamarquinos y la organización ha sido relegada a un tercer puesto, lo que lo aleja definitivamente de la segunda vuelta y de la oportunidad de un tercer período de gobierno”.

Consultado por La República, Horna agregó que los motivos de la pérdida de la hegemonía política se pueden explicar por la cristalización, en las urnas, de la sensación de hartazgo del elector con una gestión calificada como extremadamente corrupta e ineficiente y por una campaña sosa y repetitiva, desprovista del componente emocional necesario para enganchar con la población. El MAS no ha sabido reinventarse a nivel discursivo y se limitó a repetir las consabidas consignas reivindicacionistas que le significaron un abrumador éxito en las elecciones de 2014.

Por otro lado –añadió– es evidente que la propuesta planteada por Porfirio Medina Vásquez no consiguió empatizar nuevamente con la población rural, que ha sido –desde la lucha contra la implementación del proyecto Conga– el bastión electoral del partido de Gregorio Santos. En ese sentido, el problema surge desde el inicio de la campaña, al momento de la definición de la candidatura regional. Para un partido que orbita en la influencia gravitatoria de Gregorio Santos, el decidirse por un liderazgo de segunda línea, como el de Porfirio Medina –definido por una evidente falta de carisma– ha sido un error suicida. 

Severo en su juicio, dijo que los resultados de una gestión de ocho años, caracterizada por la ineficiencia en la inversión y la gestión de los grandes proyectos regionales, se convirtieron en un lastre inexcusable que, junto con las constantes y comprobadas denuncias efectuadas por la consejera Lilian Cruzado, a raíz de los escándalos de corrupción en Proregión y otros proyectos regionales, fueron decisivos en su derrota. 

En pocas palabras –sostuvo–si en las elecciones pasadas el MAS se consolidó como la primera fuerza regional en base a apelar a un liderazgo carismático y un discurso emotivo, en esta oportunidad son los bolsillos vacíos de la población los que los han empujado, de manera definitiva, al aparcadero electoral. 

Crisis es por actitud agresiva

“En los grandes sectores urbanos, la crisis económica que azota a la región Cajamarca se atribuye, en gran medida, a la agresiva actitud confrontacional del partido de Gregorio Santos Guerrero en contra de la inversión privada. La crispación social producto de la polarización que propició el MAS significó el inicio de una aguda recesión económica que ha golpeado a todos los sectores de la población y que encuentra su efecto más próximo en el mal clima para la inversión y por consecuencia lógica, la falta de trabajo. Esta crisis es atribuida, de manera clara, a la gestión regional”, subrayó Horna Pereira.

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