Jibaja: “Como edecán de Fujimori fui muchas veces al SIN” de Montesinos

Sincera confesión. Dos años trabajó en la Casa Militar de Fujimori, dos años más fue su edecán, luego se entrenó en Operaciones Psicosociales del Ejército y aprendió a discernir entre medios de comunicación "buenos y malos", los que estaban a favor y en contra del régimen. El jefe de Seguridad del Congreso según sus propias palabras.

Sincera confesión. Dos años trabajó en la Casa Militar de Fujimori, dos años más fue su edecán, luego se entrenó en Operaciones Psicosociales del Ejército y aprendió a discernir entre medios de comunicación "buenos y malos", los que estaban a favor y en contra del régimen. El jefe de Seguridad del Congreso según sus propias palabras.

El coronel del Ejército en situación de retiro Walter Enrique Jibaja Alcalde niega haber pertenecido a la organización criminal de Vladimiro Montesinos. Pero él mismo ha declarado que hacía encargos del expresidente Alberto Fujimori para Montesinos. Despachaba con Montesinos. Y coordinaba con Montesinos. Por si fuera poco, el 13 de marzo de 1999, todos los oficiales mayores del Ejército –y en esa época Jibaja lucía el grado de coronel– firmaron el acta de sumisión a Montesinos.

De acuerdo con sus propias palabras, entre 1992 y 1993, Jibaja actuó como jefe de Personal de la Casa Militar de Palacio de Gobierno. Y entre 1994 y 1995 se desempeñó como edecán del exmandatario Fujimori. Por su destacada lealtad al régimen –en ese periodo los oficiales de las Fuerzas Armadas eran ascendidos o promovidos a cargos en función a su lealtad al régimen de Fujimori y Montesinos–, Jibaja fue premiado como adjunto al agregado militar del Perú en Washington, que en ese momento era el general Howard Rodríguez Málaga, de conocida línea montesinista.

Cumplió funciones en el extranjero entre 1996 y 1997, y al regresar se preparó en la Escuela de Operaciones Psicológicas, en 1998. ¿Con qué finalidad? Atacar a la prensa. Justamente a lo que se dedica en la actualidad, pero como jefe de Seguridad del Congreso de la República.

El propio Walter Jibaja lo relató, cuando todavía actuaba como coronel en actividad, a la comisión investigadora que presidió Anel Townsend, el 13 de noviembre del 2001. Detalló que el 10 de mayo de 1999, poco después de la suscripción de la oprobiosa "Acta de Sujeción" a favor de Fujimori, Montesinos y la cúpula militar, sostuvo con otros oficiales una reunión donde se habló de los medios: "Él (Montesinos) era del Servicio de Inteligencia Nacional y tenía que saber cuál era el estado emocional, emotivo de la gente de nuestras regiones. Y quería saber cuáles eran los medios de comunicación existentes en la zona, cuáles eran sus tendencias, qué periodistas eran los que tenían llegada a los líderes de opinión, cuál era su posición, si eran negativos o positivos a la labor del gobierno, y que le alcanzáramos esa información a su despacho, a su oficina".

Oficio conocido

Separar a los medios "buenos" (a favor) de los "malos" (los de oposición), para fidelizar a los primeros, y golpear, liquidar, silenciar, a los segundos. Esa es la estrategia.

"Para conocer sobre quién voy a trabajar, para ganarme su adhesión, para que tenga una posición positiva, tenemos que conocerlo (al medio de prensa), saber cómo piensa, cuáles son sus creencias, cuáles son sus tendencias, qué le gusta, qué no le gusta. (...) Está contemplado en el Reglamento de Operaciones Psicológicas del Ejército que está aprobado por el comandante general del Ejército (Nicolás Hermoza Ríos), es un documento reservado (...). O sea, conocer al medio, conocer quiénes forman parte de ese medio, qué piensa, qué quiere", explicó a los sorprendidos congresistas.

Lo que describió Walter Jibaja es exactamente lo que Fuerza Popular y sus aliados ejecutan desde la Junta Directiva del Congreso: una escalada contra la prensa que critica, cuestiona e investiga.

Para consumar la guerra psicológica contra la prensa independiente, además de acciones políticas, se despliegan operaciones encubiertas, como el desprestigio de los opositores y de los periodistas por las redes sociales. Los agravios que circulan en Facebook, Twitter o YouTube son exactamente lo mismo que la "prensa chicha" organizada, aceitada, financiada por el SIN. Los "trolls" fujimoristas son pagados por el Congreso.

Por eso fue elegido Jibaja por Fuerza Popular para encargarse de la jefatura de Seguridad del Congreso. No precisamente por sus cualidades en la materia sino por su experiencia en operaciones psicológicas y su íntima relación con Montesinos y el SIN. Algo que él niega, o mediatiza, pero según sus palabras incluso despachaba en el SIN con Fujimori, donde este llegó a instalar una oficina.

Guerra psicológica

El congresista Hildebrando Tapia Samaniego le preguntó a Walter Jibaja:

-"Quisiera que usted nos pueda precisar cuántas veces o con qué frecuencia visitó el SIN desde 1990 al 2000".

-"Entre 1994 y 1995, como edecán (de Fujimori fui) muchas veces (al SIN). Todas ellas, como acompañante del presidente (Fujimori). Tenía una oficina en el Servicio de Inteligencia, y con frecuencia iba a despachar allá. Iba inclusive a pernoctar allá. Y nosotros teníamos al costado una pequeña oficina en la cual regularizábamos los trámites telefónicos o de diversa índole que él nos ordenaba", respondió Jibaja.

Paralelamente a sus actividades como jefe de Seguridad del Congreso, Jibaja es responsable de la "Escuela de Comandos Fujimoristas", que consiste en el entrenamiento de militantes de Fuerza Popular en operaciones de desinformación. Como puede apreciarse en los videos de algunas de estas sesiones, Jibaja se dedica a lo que denomina "desmontar viejas leyendas urbanas", que consiste en desmentir la verdad judicial e histórica sobre tres casos de corrupción que atañen a Alberto Fujimori y Keiko Fujimori: el enriquecimiento ilícito del expresidente, la compra de los aviones de guerra MiG-29 y el financiamiento de los estudios de la dos veces candidata presidencial.

Jibaja, que trata como primates y "caviares" a los periodistas que investigaron los tres casos, sostiene que nada se ha probado y que los Fujimori son inocentes. En ninguna parte menciona que el propio Fujimori se allanó a los casos de corrupción de los que fue acusado cuando fue extraditado de Chile, que también admitió que hubo pago de sobornos a Montesinos en la adquisición de las aeronaves y que la fiscal suprema Gladys Echaíz archivó por prescripción el caso del pago de los estudios de Keiko Fujimori y sus hermanos por el delito de "receptación". Es decir, recibir fondos con conocimiento de su origen ilegal.

Ese mismo discurso y el mismo lenguaje repleto de insultos caracterizan los mensajes que circulan por las redes sociales contra políticos de oposición y periodistas independientes, con el sello inconfundible de los alumnos de Walter Jibaja.

Durante el proceso a Fujimori por los casos Barrios Altos y La Cantuta, quedó establecido que los jefes y funcionarios de la Casa Militar, y los edecanes del exjefe de Estado, no solo iban y llevaban los recados a Montesinos en el SIN. También recogían dinero y se lo entregaban a Fujimori. Jibaja, que trabajó en la Casa Militar y fue edecán, no niega los hechos, pero dice que no ocurrió en su caso, lo que resulta poco sostenible.

"No administré fondos ni fui a recibir dinero ni para cosas buenas ni para cosas malas. Nunca Montesinos ni alguien del Servicio de Inteligencia Nacional me entregó algún dinero o algún equipo para que yo lo trasladara a otro sitio, en mi época no fue. Lo cual no quiere decir que mientras yo era edecán otras direcciones no lo hicieran, porque, como repito, eso (el traslado de fondos del SIN) fue escalando. (...) En todas las áreas eso fue en aumento", afirmó Walter Jibaja, experto en operaciones psicosociales.

Datos

- Señalado. La Comisión Townsend en su informe final incluyó al coronel Walter Jibaja como partícipe del "desvío de fondos desde el SIN hacia las Regiones Militares para la compra de las líneas editoriales informativas de los medios de comunicación en apoyo a la campaña de reelección de Alberto Fujimori".

- Cadena de mando. De acuerdo con fuentes de la bancada de Fuerza Popular, Jibaja depende directamente de Keiko Fujimori.

- Reconocimiento. En enero del 2016, Keiko Fujimori reconoció públicamente el papel decisivo de Jibaja en la campaña presidencial.

El Congreso le aumentó el sueldo al coronel EP (r) Walter Jibaja Alcalde de 8.899 a 10.499 soles

- Según las Declaraciones Juradas presentadas por Walter Jibaja Alcalde ante la Contraloría General de la República, fue contratado por el Congreso en el 2014 con un sueldo de 8 mil 899 soles.

- En el 2015, sus ingresos fueron incrementados a 9 mil 907 soles. Desde entonces trabajaba para la bancada de Fuerza Popular.

- De hecho, mientras hacía campaña por la candidata Keiko Fujimori, laboraba también en el Poder Legislativo.

- Una vez que fue asignado como jefe de Seguridad del Congreso de la República, el oficialismo le ascendió el sueldo a 10 mil 499 soles.

- Entre 1999 y 2000, Walter Jibaja fue destacado a la jefatura de Estado Mayor de la Cuarta Región Militar, con sede en Cusco. Estuvo al mando del general Percy Corrales Araníbar, compañero de promoción de Vladimiro Montesinos.

- A Corrales y a Jibaja les correspondió participar en la campaña por la re-reelección de Alberto Fujimori.

- En octubre del 2000, Fujimori mandó a llamar a Jibaja y lo volvió a instalar en la Casa Militar, hasta enero del 2001. Es decir, fue testigo de la fuga del exjefe de Estado a Japón.

- Como Montesinos, Jibaja pertenece al arma de Artillería. Es integrante de la promoción Teniente Luis García Ruiz, que egresó en 1978.

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