México: Juanita, la enfermera que pospuso su retiro para atender pacientes y murió con COVID-19
La jefa de enfermeras no quiso abandonar su puesto ante la difícil situación sanitaria que atraviesan los hospitales en su país, pero falleció infectada por el virus.

Juanita Petra Silva Isidoro, más conocida por sus amigos como la “jefa Juanita”, entregó 14 años de su vida al Hospital Belisario Domínguez en Iztapalapa, Ciudad de México (México), sin embargo, el último fin de semana falleció a consecuencia de varias complicaciones relacionadas al coronavirus.
“La jefa Juanita” estuvo al frente del área de Neonatología, Terapia Intensiva y, por último, como supervisora. Tras dar los mejores años de su vida para cuidar de la salud de los mexicanos, comenzó a iniciar los trámites para su jubilación, pero decidió quedarse un año más. Amaba demasiado su trabajo y servir a sus pacientes.
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Tenía la esperanza de terminar su carrera en el área de neonatos, el lugar donde inició su primer empleo en el hospital Legaria hace 32 años, indicó El Diario de Yucatán.
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A sus 54 años, Juanita tuvo que enfrentar una de las más duras batallas: hacerle frente a la pandemia del coronavirus. La sanitaria apoyó como supervisora en el centro de salud, pero al contraer el virus falleció dejando un hondo vacío entre sus compañeros que la recuerdan con gran pesar.

Juanita Silva, más conocida como la “jefa Juanita” entregó 14 años de su vida al Hospital Belisario Domínguez de México.
Su cuerpo abandonó el hospital el viernes. Marchaba por última vez en la que fue su segunda casa. El féretro fue acompañado por los aplausos de todos sus compañeros, que realizaron un pasillo humano hasta la puerta de salida.

A sus 54 años, tuvo que hacerle frente a la pandemia del coronavirus.
Su hija mayor contó a un medio nacional su experiencia sobre el fallecimiento de su madre. “Las sirenas sonaban y ahí estaba toda la gente: enfermeras, médicos, personal de intendencia. Todo el mundo se expresaba de una forma tan bonita, tan positiva, tan conmovedora sobre mi mamá”.
Además de los aplausos, las sirenas de ambulancia también sonaron para darle el último adiós a otra de las heroínas que han ayudado a enfermos de COVID-19, a pesar de los riesgos que trae también para todos ellos y sus familias. Sus dos hijas, su esposo y sus compañeros de trabajo la recuerdan como una mujer entregada a su vocación y que siempre amó su trabajo.
































