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El comando de Pedro Castillo y la cúpula de Keiko Fujimori

Diego Quispe,Enrique  Patriau,Henry Cotos,,

Ambos candidatos han moderado su discurso de cara a la segunda vuelta. Foto: composición/La República
Ambos candidatos han moderado su discurso de cara a la segunda vuelta. Foto: composición/La República

Equipos. La campaña del candidato de Perú Libre en regiones cuenta con la participación de Vladimir Cerrón y su entorno que lo acompañó en la huelga del 2017. Mientras que en Fuerza Popular priman los keikistas Luis Galarreta y Miguel Ángel Torres, y el publicista albertista Carlos Raffo, quien trabaja en la sombra.

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Los candidatos presidenciales no se mueven solos, detrás de ellos hay una maquinaria de equipos de campaña que mueven sus fichas y preparan el terreno para cada actividad proselitista. Pedro Castillo, de Perú Libre, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, no son ajenos a esa realidad en la pugna electoral de la segunda vuelta.

Entre Cerrón y maestros

Es cierto que el profesor Castillo Terrones tiene la última palabra para decidir si declara o no a la prensa. Pero quien mueve su agenda es Richard Rojas, su jefe de campaña y secretario general de Perú Libre en Lima. Hasta hace poco, Rojas también veía a quién daba entrevistas el exgobernador de Junín Vladimir Cerrón, quien desde el inicio de la segunda vuelta ha preferido mantenerse en silencio y solo dispara desde Twitter.

Ayer temprano, Rojas difundió en su estado de WhatsApp un documento titulado “Comando de campaña presidencial 2da vuelta 2021”, donde detalla la relación de los coordinadores regionales de las actividades de su postulante presidencial de izquierda.

Lo curioso del oficio es que en Lima metropolitana figura como miembro del equipo Vladimir Cerrón. El segundo al mando es Bruno Pacheco Castillo, quien no pudo negar a La República la presencia del exgobernador de Junín.

Esto contradice lo expresado por Castillo Terrones a Radio Exitosa la semana pasada, cuando aseguró que el exgobernador sentenciado por negociación incompatible se iba a abocar exclusivamente al partido, pero no a la contienda por llegar a Palacio.

En la capital también está presente el docente y parlamentario electo Edgar Tello, quien fue el brazo derecho de Castillo en la huelga magisterial del 2017 con el CONARE-Sute.

Mientras que en Junín la coordinación está a cargo de Waldemar Cerrón, también congresista electo y hermano del exgobernador. Este diario le consultó sobre su presencia en ese puesto y se excusó diciendo que se encontraba mal de salud. “Otro día conversamos”, dijo.

Waldemar es voceado al interior de esta agrupación como el portavoz de la bancada entrante al nuevo Congreso. A él lo acompaña el profesor Brangil Mateo Blas, otro de los alfiles vinculados a la facción radical del magisterio de Castillo.

Tello y Brangil acompañaron al postulante cajamarquino en la formación de la FENATEP-Sute, federación alterna del profesorado que busca despojar al CEN Sutep de Patria Roja.

Amigos de Castillo. Brangil Mateo Blas en la campaña de Junín y Mery Coila en Tacna. Foto: composición La República

En Tacna participa en las actividades de Perú Libre Mery Coila, vinculada al Movadef. “Apoyo, porque no soy militante de Perú Libre (...) Es por el magisterio que estamos apoyando y nos hemos organizado desde la primera vuelta”, respondió.

Consultada sobre la relación con dicho movimiento político, Coila alegó tener todo bajo control. “El Movadef fue un partido político que buscó inscribirse en el JNE y recolectó firmas para ello, y firmé en un planillón que era del JNE, de una institución del Estado, no era un hecho delictivo terrorista”, precisó.

Coila Ramírez acompañaba a Bolivia a su postulante a mandatario para brindar conferencias sobre la lucha de los profesores.

En el equipo de Castillo, asimismo, es infaltable la presencia de Dina Boluarte, candidata a la vicepresidencia, y Braulio Grajeda, quien hasta mediados de abril era el vocero de esta organización.

También había trascendido en Willax TV que el profesor Castillo estaba siendo asesorado por el consultor Germán Trejo, quien antes trabajó para las campañas de Renzo Reggiardo, en los comicios municipales, y en la de Joe Biden, actual presidente de los Estados Unidos.

Este diario consultó con el entorno del postulante de izquierda. La versión era falsa. “No conocemos a esa persona”, refutaron.

Equipo. Oficio cuenta con las firmas de Castillo y Rojas.

El clan naranja

En el equipo de campaña de Fuerza Popular, las cosas –de acuerdo con las fuentes consultadas– todavía se toman con tranquilidad, a pesar de que las primeras encuestas (Ipsos, Datum y la del IEP) revelan que Pedro Castillo marcha delante de Keiko Fujimori con una diferencia importante.

En esta segunda vuelta, su equipo de colaboradores más cercano lo conforman cuatro personas. Dos que forman parte del frente interno y dos que la ayudan por fuera.

Los del frente interno, es decir que tienen una relación orgánica con FP, son Hernando Guerra García, jefe del plan de gobierno y congresista electo, y Luis Galarreta, secretario general de FP y candidato a la primera vicepresidencia.

Los del frente externo son los excongresistas Miguel Ángel Torres y el publicista Carlos Raffo. Ninguno de los dos se encuentra inscrito en FP y mantienen –en paralelo– sus actividades privadas.

Las personas consultadas insistieron en que no se han contratado los servicios de ningún asesor extranjero, por lo menos de manera permanente. Aunque sí admitieron que se realizan consultas constantes con “amigos de otros países” que ofrecen su visión sobre el desarrollo de la campaña.

Uno de los problemas que más está presentando el esfuerzo electoral de FP, a decir de las personas consultadas para este informe, es el “voluntarismo” de quienes, creyendo que ayudan, terminan siendo un problema. “Es incontrolable”, dijo un dirigente del partido.

Keiko Fujimori compite para la segunda vuelta con el candidato de izquierda, Pedro Castillo. Foto: La República

Un ejemplo de este “voluntarismo”, de acuerdo con la versión recogida por este diario, son los letreros luminosos que se pudieron leer en la noche del lunes en Lima. Los mensajes apuntaban a advertir la inminencia de una amenaza comunista, en alusión directa a la opción que representa Castillo.

“Eso no salió de nosotros, lo que pasa es que la gente a veces no pregunta y hacen”, aseguró una fuente cercana al equipo de campaña.

Hasta el momento, nadie se ha atribuido el hecho.

Una de las cosas que se está analizando en la interna de FP es cómo hacer para que Fujimori pueda revertir una campaña que se la ha puesto cuesta arriba.

La estrategia inicial de polarizar el debate como un enfrentamiento entre democracia y comunismo o chavismo claramente no está funcionando. Sin embargo, los mensajes serían diferentes en las semanas que vienen, con un carácter más propositivo.

Reestructuración en la vocería de Perú Libre

Hasta mediados de abril, los candidatos al Congreso de Perú Libre Zaira Arias y Guillermo Bermejo declaraban en medios atribuyéndose la vocería de esta agrupación. Sin embargo, luego de ser cuestionados por asegurar que de llegar al gobierno disolverían el Congreso para instalar una Asamblea Nacional Constituyente, Castillo Terrones los relegó.

También declaraban como voceros Braulio Grajea y José Eduardo Bendezú, expostulante al Parlamento. Pero la ola de críticas por sus afirmaciones llevó a que al interior del partido de Vladimir Cerrón les pidan guardar silencio. Por eso, el único que puede declarar ante medios de comunicación es su candidato presidencial. Nadie más.

En Perú Libre fijaron que Castillo es el único que puede dirigirse a la prensa desde el partido. Foto: La República

Enfoque

Keiko le regala la cancha a Castillo, por Ricardo Sifuentes, especialista en comunicación política

Keiko Fujimori comete un gravísimo error: ha asumido la defensa del establishment. Plantea fallidamente el eje de su campaña electoral en una especie de plebiscito acerca de la actual Constitución. Debería darse cuenta de que Pedro Castillo representa un aluvión similar al que fue su padre Alberto en 1990. Y ella está cometiendo los mismos errores del entonces candidato Vargas Llosa al mimetizarse con el statu quo.

Castillo también guarda similitudes con el Ollanta del 2006. Por ello, Keiko podría mirar lo que hizo Alan García para superarlo. García no centró su campaña en llamar “comunista” a Humala, sino que leyó mucho mejor la demanda de cambio y, en un acto de prestidigitación histórica, él mismo se perfiló como el que mejor podía llevarlo a cabo: “el cambio responsable”. Fue García el que, con un altísimo antivoto y partiendo desde atrás en las encuestas de segunda vuelta, logra voltearle el partido a Humala.

En la otra vereda, Castillo está aprovechando bien el momento para posicionarse a través de un discurso populista de cambio en uno de los momentos más propicios para hacerlo. Sin embargo, se le empieza a ver las costuras. Huidizo con los medios, reticente a mostrar a su equipo técnico, lanzando ataques improvisados a importantes reformas como la universitaria (Sunedu) o la del transporte (la recién aparecida ATU), son elementos que podrían ser aprovechados por la parte adversaria si no estuviera obsesionada con conceptos tan abstractos para la mayoría como el “comunismo”.

Infografía - La República

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