Aaron Hernández, el asesino que jugó el Super Bowl en el equipo más importante de la NFL
En 2013, todo cambió para Aaron Hernández; fue encontrado culpable de un asesinato y condenado a cadena perpetua. Se suicidó en prisión en el 2017.
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En la antesala del Super Bowl 2020 entre los Kansas City Chiefs vs. San Francisco 49ers por la NFL, es ineludible no tocar el caso más mediático e insólito del deporte profesional como es el de Aaron Hernández.
La vida de Aaron Hernández (Tight end), figura del fútbol americano en aquel momento, cambió el 26 de junio del 2013. Ese día, miembros policiales detuvieron al deportista en su mansión por su supuesta implicación en un asesinato (Odin Lloyd).
“Hernández era un jugador indestructible llamado a ser leyenda. Estaba en una de las mejores organizaciones deportivas del mundo, los New England Patriots. Además, era el niño bonito del equipo, el más querido por el dueño (Robert Kraft)”, manifiesta José Antonio Ponseti, director del podcast de fútbol americano de la cadena SER 100 Yardas.
Odin Lloyd, un jugador semiprofesional de 27 años, era la pareja de la cuñada de Aaron Hernández y uno de sus mejores amigos. Su cuerpo fue encontrado a menos de dos kilómetros de la casa de la figura de los New England Patriots con cuatro heridas de bala; siendo el acusado de matarlo Hernández.
La llegada del Super Bowl 2020 volvió a poner en actualidad el caso más mediático, trágico e insólito de la historia reciente del deporte en territorio norteamericano.
La estrella de los New England Patriots fue encontrado ahorcado con una sábana al interior de su celda el 19 de abril del 2017, dentro de una prisión de máxima seguridad de Massachusetts; donde cumplía una condena de por vida por el homicidio del 2013.




































