Curiosidades

La regla de Steve Jobs para evitar reuniones innecesarias y mejorar la productividad en su empresa

Su filosofía de trabajo ha perdurado en el tiempo y fue adoptada por empresas tecnológicas actuales que buscan balancear la colaboración con la productividad.

Steve Jobs promovió una norma interna que reservaba un día a la semana sin reuniones, buscando proteger el tiempo creativo y mejorar la productividad de sus equipos.
Steve Jobs promovió una norma interna que reservaba un día a la semana sin reuniones, buscando proteger el tiempo creativo y mejorar la productividad de sus equipos. | Foto: Apple

Mucho antes de que se hablara de productividad extrema o de reducir videollamadas interminables, Steve Jobs ya tenía clara una idea: demasiadas reuniones frenan el trabajo. El empresario impulsó una norma interna con la que buscaba reducir interrupciones, proteger el tiempo creativo de sus equipos y mejorar el rendimiento general de la empresa.

Su propuesta era sencilla pero radical: reservar un día completo a la semana sin reuniones. El objetivo era permitir que ingenieros, diseñadores y equipos técnicos pudieran concentrarse sin interrupciones en desarrollar ideas, resolver problemas y avanzar en proyectos clave.

El día sin reuniones que implantó para proteger el trabajo creativo

Jobs defendía que las reuniones largas y constantes rompían el ritmo de trabajo, interrumpían la concentración y terminaban consumiendo horas sin resultados concretos. Por eso, cuando dirigía NeXT en 1986, envió una carta interna proponiendo que los jueves quedaran completamente libres de reuniones.

Ese día se concebía como una jornada dedicada al trabajo individual profundo, sin entrevistas, llamadas con proveedores ni reuniones internas. Según Jobs, proteger ese espacio era esencial para que los equipos pudieran producir mejor y con más libertad.

La filosofía detrás de esta medida era clara: menos interrupciones y más tiempo real para crear.

Reuniones más pequeñas, más cortas y con objetivos concretos

Además del 'jueves sin reuniones', Jobs aplicó otras reglas muy concretas para evitar encuentros improductivos. Apostaba por reuniones reducidas, con entre tres y cinco personas, para evitar conversaciones paralelas y confusión.

También defendía agendas breves, con pocos puntos a tratar, y encuentros de no más de 30 minutos. Para él, una reunión debía tener un propósito claro, decisiones concretas y terminar rápido.

Décadas después, su visión sigue vigente en muchas empresas tecnológicas que buscan equilibrar colaboración y productividad. La idea que dejó Jobs continúa resonando este miércoles: estar ocupado no siempre significa estar avanzando.

google iconPrefiero a La República en Google
Lo más visto
Lo último
Aluminio, hierro o acero inoxidable: cómo escoger la olla perfecta y aprovechar al máximo cada material al cocinar

Aluminio, hierro o acero inoxidable: cómo escoger la olla perfecta y aprovechar al máximo cada material al cocinar

LEER MÁS
Tres plantas que ayudan a mantener las cucarachas lejos de tu casa y que puedes conseguir en cualquier mercado

Tres plantas que ayudan a mantener las cucarachas lejos de tu casa y que puedes conseguir en cualquier mercado

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Últimas noticias

Curiosidades

Estados Unidos

Política