Cultural

Historias con vitalidad: “Todos los muertos de mi felicidad” de Gabriel Rimachi Sialer

Con “Todos los muertos de mi felicidad”, el escritor Gabriel Rimachi Sialer firma, una vez más, el buen momento narrativo que viene atravesando desde el 2022. Veamos los motivos.

Gabriel Rimachi Sialer. Foto: Difusión.
Gabriel Rimachi Sialer. Foto: Difusión.

No todo es competencia por el posicionamiento en la narrativa peruana actual. Pero hay una competencia a tal punto que hasta la ética paga pato. Negar esa realidad y apostar por un discurso suave que nos presente otra, aparte de falso, es igualmente inverosímil, debido a que esa competencia por el posicionamiento está más que documentada. Basta revisar al vuelo no pocas cuentas de autores en redes sociales para darnos cuenta de que el relacionismo está en su punto más alto de ebullición. Críticos que usan la reseña para construir un nombre sin comunicar al lector que, del mismo modo, son autores en actividad; autores con trayectoria que avalan a nuevos valores, sin precisar que son causas, de toda la vida o porque les conviene serlo debido a la coyuntura literaria. La criollada es también parte del buen momento. Solo que a este buen momento le falta un poco de orden.

Gabriel Rimachi Sialer es autor de ocho libros de cuentos y dos novelas, una de ellas de corte infantil. Su novela La casa de los vientos, publicada en 2022, fue una de las más sólidas de ese año. Obtuvo no pocas reseñas y los lectores agotaron la respectiva edición. Una novela como esta, que nos presentó a un personaje sólido debido a sus fisuras emocionales —nada idealizado; Octavio, su personaje, es un héroe de sí mismo—, con un sentido narrativo que cree en la historia y no en la chancaca verbal, innecesarias digresiones, a saber, y que incomoda por la exploración de la identidad, es motivo suficiente para posicionar a cualquier autor peruano de hoy. Recuerdo que, cuando la leí, felicité a Rimachi. Y, obviamente, se colige que iba a estar atento a lo próximo que publicaría.

TE RECOMENDAMOS

LO MEJOR DE LOS PROGRAMAS LR+
"Todos los muertos de mi felicidad". Imagen: Difusión.

"Todos los muertos de mi felicidad". Imagen: Difusión.

Lo nuevo de Rimachi no decepciona. Todos los muertos de mi felicidad, su nuevo cuentario publicado a inicios de este año, confirma su buen momento narrativo. Lo hace, además, en un registro en el que no es posible camuflar falencias de contenido. Rimachi ha escrito su mejor cuentario; se nota la solidez, especialmente cuando nos referimos al sentido de historia, factor que por extrañas razones no se cultiva últimamente en nuestra cuentística, cuando el sentido de historia como tal es un tronco fuerte en nuestra tradición narrativa. Rimachi es, en esencia, un autor realista, aunque en tres cuentos, 'Ofelia', 'La vergüenza de los ahogados' y 'Paraísos artificiales', de los nueve que componen la publicación, dialoga, sin que se genere ruido, con lo fantástico y la ciencia ficción. No hay ruido gracias a lo que hemos señalado: el sentido de historia. Todos los muertos de mi felicidad es asimismo uno de los cuentarios más sólidos de los últimos cinco años. No es poco.

¿Qué nos presenta Rimachi? Historias de vida al borde del colapso. Pensemos en 'Ciudad solitaria' y 'Sérpico, sin Al Pacino', un guiño manifiesto en el título a uno de los cuentos más conocidos de Fernando Ampuero: 'Taxi Driver sin Robert de Niro', cuyos argumentos son complejos, pero que Rimachi canaliza gracias a una precisión con el lenguaje. Pero ser preciso con el lenguaje no es suficiente; se trata de una economía verbal que a la vez conmueve, como podemos ver en 'Elogio de la sirvienta' y 'Monsieur Hernández'.

La madurez narrativa de Rimachi, que ya habíamos visto en las distancias largas con La casa de los vientos, se debe al equilibrio entre la forma y el contenido, que luce en las distancias cortas con una aparente sencillez que no es fácil de conseguir —cualquiera escribe difícil y cualquiera aburre—; a ello sumemos un tono risueño que hace que la narración conecte con el lector de turno. Como dije, Rimachi nos presenta historias de vida al borde del colapso; si bien en ellas hay desazón, eso no significa que estemos ante un reguero quejoso, menos aún soporífero. Los cuentos de Todos los muertos de mi felicidad son entretenidos. A nuestro buen momento narrativo le hacía falta vitalidad y Rimachi la aporta.

 

 

Datos:

 

Edición. A cargo del fondo editorial de la Fundación Iberoamericana para las Artes. En librerías limeñas. Precio: S/49.

 Actividad. Gabriel Rimachi Sialer es editor y director de la revista Círculo de Lectores.

Lo más visto
Lo último
Perú: invitado de honor en la Feria del Libro de Buenos Aires

Perú: invitado de honor en la Feria del Libro de Buenos Aires

LEER MÁS
“Antiguo Perú”: el regreso de Julio C. Tello

“Antiguo Perú”: el regreso de Julio C. Tello

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Últimas noticias

Cultural

Estados Unidos

Política