La tripulación de la NASA abandona la simulación de Marte después de 378 días: convivieron en un hábitat de 158 m² impreso en 3D
La agencia espacial tiene el objetivo de realizar un viaje tripulado al planeta rojo en la década de 2030.

Cuatro integrantes de una tripulación experimental de la NASA terminaron una misión simulada a Marte después de permanecer 378 días aislados del mundo exterior. Durante más de un año, en el Centro Espacial Johnson, Houston, Estados Unidos, realizaron actividades destinadas a reproducir algunas de las condiciones que enfrentarían los astronautas en una futura expedición al planeta rojo.
La iniciativa, denominada Crew Health and Performance Exploration Analog (CHAPEA), tiene como objetivo ayudar a la agencia espacial a comprender cómo afecta una misión prolongada a las personas y qué necesitan los tripulantes para mantenerse saludables, productivos y comunicados mientras permanecen lejos de la Tierra.
¿Cómo fue la vida de los cuatro astronautas durante el aislamiento?
La tripulación estuvo conformada por Ellen Ellis, oficial médica de la misión; Ross Elder, comandante; Matthew Montgomery, responsable científico; y James Spicer, ingeniero de vuelo. Los cuatro ingresaron en un hábitat de 158 metros cuadrados e impreso en 3D para comenzar una experiencia que reprodujo distintas exigencias de una eventual estancia en Marte.
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Los miembros de la tripulación Ross Elder, Matthew Montgomery, Ellen Ellis y James Spicer. Foto: NASA
Entre sus actividades estuvieron el cultivo de plantas en un suelo que imitaba las características de la superficie marciana y la comunicación con funcionarios de la NASA mediante sistemas que introducían retrasos entre el envío de mensajes y la recepción de respuestas. Estas demoras buscaban representar las dificultades de comunicación que existen entre distintos planetas.
Al abandonar el aislamiento, Ellis describió la experiencia como un desafío personal y profesional. "Ha sido un año de locos: astronautas análogos viviendo en cautividad por nuestra propia voluntad", declaró en el Centro Espacial Johnson, donde fue recibida junto con sus compañeros.
Vanessa Wyche, directora del centro, destacó que los cuatro participantes consiguieron trabajar con recursos limitados, mantener el hábitat y desarrollar operaciones simuladas en Marte. También resaltó su capacidad para adaptarse a las comunicaciones interplanetarias.
"Estos retrasos exigen paciencia, una planificación minuciosa y una mayor independencia, cualidades que serán esenciales para los futuros astronautas que viajen a millones de millas de casa", afirmó Wyche.
Viajes tripulados a Marte a partir de 2030
La NASA mantiene la ambición de enviar seres humanos a Marte durante la década de 2030. Antes de alcanzar ese objetivo, la agencia tiene previsto regresar a la Luna, donde busca llevar astronautas por primera vez desde 1972.
Para Ross Elder, los riesgos de una expedición tripulada al planeta rojo son considerables, pero considera que el desafío puede superarse con preparación y determinación.
"En el caso de Marte, los riesgos son grandes. Pero gracias a la búsqueda del conocimiento, una visión sólida y liderazgo, creatividad, fortaleza, trabajo duro y una base increíble, el objetivo de llevar a los seres humanos a Marte no solo es alcanzable, sino más bien inevitable", sostuvo el comandante.
Por su parte, Ellis advirtió que Estados Unidos dispone de un margen de oportunidad cada vez más reducido para conservar su liderazgo en el espacio. "Tomemos la iniciativa, lideremos con una ciencia que beneficie a nuestra economía y garantice nuestro legado en el espacio para los hijos de nuestros hijos", expresó.
¿Qué busca aprender la NASA de esta misión?
La experiencia no terminó con la salida de los participantes. Durante las dos semanas posteriores, los cuatro integrantes deberán someterse a evaluaciones y participar en sesiones informativas con científicos de la NASA.
La información recopilada permitirá estudiar cómo se adaptan las personas a las rutinas y exigencias de una misión de larga duración fuera de la Tierra. La finalidad es identificar qué condiciones necesitan para conservar su bienestar y cumplir sus tareas durante un viaje espacial.
Esta fue la segunda misión CHAPEA organizada por la NASA. La primera también contó con cuatro personas que permanecieron aisladas durante 378 días, entre 2023 y 2024.
Wyche señaló que las experiencias y lecciones obtenidas ayudarán a preparar las primeras misiones de regreso a la Luna y, "algún día, a Marte". Así, el aislamiento de esta tripulación representa una oportunidad para conocer mejor los desafíos humanos que implicaría vivir y trabajar lejos de nuestro planeta.









































