Este árbol lleva 270 millones de años en la Tierra, puede alcanzar los 1.500 de vida y sobrevivió a la bomba atómica de Hiroshima
El árbol, preservado cerca del templo Hosen-ji, se ha convertido en un emblema de renacimiento. A su lado, una inscripción clama: 'No más Hiroshima', recordando la tragedia y la fuerza de la vida.
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Su historia combina una antigüedad extraordinaria con uno de los episodios más devastadores del siglo XX. Mientras Hiroshima quedó destruida tras el ataque nuclear de 1945, esta especie consiguió volver a brotar entre las ruinas.
Se trata de un árbol cuya apariencia apenas ha cambiado durante millones de años y que puede alcanzar una longevidad de hasta 1.500 años. Su resistencia le ha permitido sobrevivir a condiciones extremas y convertirse en uno de los organismos vivos más antiguos conocidos.
El árbol que volvió a brotar entre las ruinas de Hiroshima
El seis de agosto de 1945, la primera bomba atómica utilizada como arma de guerra fue lanzada sobre Hiroshima. La explosión destruyó gran parte de la ciudad y provocó la muerte de unas 140.000, pero menos de un año después un Ginkgo biloba volvió a brotar cerca del antiguo templo budista Hosen-ji.
Durante la remodelación del templo, el árbol fue conservado y terminó convirtiéndose en un símbolo de renacimiento y esperanza. Los ejemplares que sobrevivieron a los bombardeos atómicos de Japón son conocidos como hibakujumoku, y junto a este árbol se colocó una inscripción con un mensaje: 'No más Hiroshima'.
Un fósil viviente con una extraordinaria capacidad de resistencia
Este árbol es considerado un 'fósil viviente' porque su morfología apenas ha cambiado en unos 270 millones de años. Puede alcanzar aproximadamente los 1.500 años de edad y soporta condiciones de poca luz, escasez de nutrientes y ataques de bacterias, hongos y virus.
Su ADN es unas 3,5 veces más largo que el humano y contiene más de 40.000 genes, muchos relacionados con mecanismos de defensa. Esta particular capacidad de resistencia ha despertado el interés científico, mientras que el árbol continúa siendo estudiado por las propiedades químicas de las sustancias que produce.






















