Científicos registran por primera vez cómo las células inmunitarias "devoran" células cancerosas vivas
Este hallazgo podría cambiar la forma en que los investigadores abordan el tratamiento contra el melanoma.
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Científicos australianos captaron por primera vez cómo las células inmunitarias atacan y consumen activamente células vivas de melanoma. El equipo de investigación del Instituto Garvan de Investigación Médica identificó un grupo de células inmunitarias hasta ahora poco estudiado, llamadas macrófagos. Estas células se concentran en los bordes de los tumores de melanoma, donde rodean y "engullen" continuamente las células cancerosas, frenando así el crecimiento del tumor.
Los macrófagos son células del sistema inmunitario que pueden representar hasta el 30% de las células de un tumor de melanoma. Si bien los científicos saben desde hace tiempo que participan en el cáncer, su función exacta, ya sea en la promoción o la supresión del crecimiento tumoral, aún no está clara.
'Esta es la primera vez que se ha logrado capturar un macrófago atacando y fagocitando una célula cancerosa viva en tiempo real', afirma el Dr. Yuki Keith, primer autor de la investigación. 'Siempre sospechamos que los macrófagos hacían más de lo que pensábamos; ahora tenemos la evidencia visual para demostrarlo', añadió.

Microscopía de una sección transversal de piel de ratón con tumores de melanoma. Los macrófagos se muestran en verde y amarillo e intentan contener localmente el cáncer. Foto: Laboratorio Phan / Instituto Garvan
¿Cuál es el papel de los macrófagos?
Estudios anteriores analizaron los macrófagos eliminándolos por completo del organismo y observando la respuesta de los tumores. Los científicos descubrieron que no todos los macrófagos de la piel en ratones son iguales. Identificaron un subgrupo que produce una proteína llamada CD169. Cuando los investigadores eliminaron selectivamente estos macrófagos CD169 positivos, los tumores de melanoma crecieron, lo que sugiere que ayudan a limitar el crecimiento del cáncer.
Para estudiar su acción, el equipo utilizó microscopía de dos fotones in vivo, una técnica de imagen avanzada que permite observar procesos celulares en organismos vivos. En experimentos con ratones, observaron directamente macrófagos CD169 positivos fagocitando células de melanoma vivas. También identificaron hallazgos similares en muestras de tejido humano.
'Desde hace mucho tiempo, se conoce a los macrófagos como los ‘guardianes’ del cuerpo: eliminan las células muertas y los desechos', explica el profesor Tri Phan, autor principal del estudio. 'Lo que se captó en vídeo es que estas células están devorando activamente las células cancerosas vivas, limitando así el crecimiento del tumor. Fundamentalmente, este ataque parece producirse independientemente de las células T y B —los agentes inmunitarios a los que normalmente se les atribuye la lucha contra el cáncer—, lo que hace que este descubrimiento sea realmente emocionante', señala.
Las implicaciones para la inmunoterapia
Estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la inmunoterapia contra el cáncer. Las terapias con inhibidores de puntos de control se basan en las células T y han revolucionado el tratamiento del melanoma avanzado, pero aproximadamente la mitad de los pacientes no responden. Un desafío importante es la presencia de los llamados "tumores fríos", que impiden que las células T entren y ataquen el cáncer.
'Si bien los macrófagos son conocidos como los ‘guardianes’ del cuerpo, también tienen una segunda misión: actuar como ‘informantes’ para el sistema inmunitario', explica la Dra. Keith. 'Una vez que han engullido una amenaza, la fragmentan y exponen una parte en su superficie, como una ‘bandera roja’ biológica. Nuestra hipótesis es que estos macrófagos CD169 positivos realizan precisamente esta función contra las células cancerosas vivas, lo que significa que podrían ser clave para activar las células T, dirigirlas contra el tumor y completar su destrucción', señala.
'Si logramos aprovechar esta población de macrófagos, podríamos contar con un ejército inmunitario listo para movilizarse', afirma el profesor Tri Phan. 'Los tratamientos futuros podrían consistir en el desarrollo de fármacos específicos que aumenten el número de macrófagos o su capacidad para atacar las células cancerosas', finalizó.



















