Cargando...
Opinión

Carlos Raffo Dasso (1927-2023), por Mirko Lauer

"Carlos fue un hombre de enorme simpatía, agudo humor, un trato parejo con personas de toda condición, dotado de una curiosidad interminable".

larepublica.pe
Lauer

A los 95 años, Carlos Raffo probablemente fue el último amigo personal de Víctor Raúl Haya de la Torre. No estuvo formalmente inscrito en el APRA, pero se mantuvo muy cerca del aprismo a lo largo de la vida, una lealtad que por momentos le costó mucho. Su colaboración de amable componedor frente a otros partidos fue decisiva en los malos tiempos de la segunda mitad del siglo XX.

En efecto su carta fuerte fue haber tenido siempre una discreta influencia nacional, que le permitió atraer y convencer a las personas convenientes, y producir reuniones transpartidarias que llevaban su sello personal. En eso fue decisivo su ánimo democrático. Quizás el APRA lo atrajo porque él siempre se vio a sí mismo como un inmigrante afortunado y un ciudadano más.

Por estos méritos, virtudes y habilidades dentro y fuera del partido, Alan García lo nombró embajador en Londres, luego ministro de Industrias (había sido uno de los fundadores de CADE) y, en el segundo Gobierno, vicepresidente del BCR. Cumplió estos y otros encargos con eficacia; pero, al carecer de toda ambición política, su dedicación mayor estuvo en la vida privada.

Raffo fue un chef célebre en el Perú, desde los tiempos en que muy pocos señores cocinaban; él lo hacía a diario. Su pasión era la cocina italiana, de todos los tiempos y todas las regiones. A la vez era un estudioso de la gastronomía, con muy clara noción del significado de lo que estaba sirviendo, casi exclusivamente a sus familiares y amigos.

Alguna vez dijo que en lo gastronómico él se consideraba un académico autodidacta, en busca de diálogo y conocimientos, un artesano que perseguía la precisión y la variación (a partir de su espléndida biblioteca). Sus desvíos de la ortodoxia eran poco frecuentes, y cuidadosos. No se veía, pues, como un aventurero del sabor o como un complacedor de paladares.

Carlos fue un hombre de enorme simpatía, agudo humor, un trato parejo con personas de toda condición, dotado de una curiosidad interminable. Era como Mercurio, descrito por Ítalo Calvino (una de sus numerosas lecturas), “leve y aéreo, hábil y ágil, adaptable y desenvuelto”. Fue un verdadero placer ser su amigo, y lo seguirá siendo haberlo sido.

Lo más visto

Desconfianza e ineficiencia del sistema electoral, por Rudecindo Vega Carreazo

LEER MÁS

Del terruqueo al mariconeo, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Elecciones 2026: elijamos el cuidado de la vida y la naturaleza, por cardenal Pedro Barreto Jimeno

Juan Rulfo en un classroom, por Eduardo González Viaña

Los transportistas ante la inseguridad y el régimen

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Rectores de universidades rechazan al nuevo jefe de Sunedu y piden que su gestión no se extienda hasta 2028

Fernando Rospigliosi se conecta a audiencia para intimidar a jueces que procesan a militares de la masacre de Cayara

Congreso: anuncian presentación de moción de vacancia contra José Jerí tras reunión con empresario chino

Deportes

Partidos de presentación previo a la Liga 1 2026: fechas, horarios y rivales confirmados de los clubes peruanos

[Disney Plus, En Vivo] Cerro Porteño vs Huracán HOY por Serie Río de La Plata: sigue AQUÍ el partido

Jorge Fossati y su contundente mensaje sobre Javier Rabanal tras fichar por Universitario: "Es el técnico que ellos quieren"