Columnista invitado. Autor de contenidos y de las últimas noticias del diario La República. Experiencia como redactor en varias temáticas y secciones sobre noticias de hoy en Perú y el mundo.
La reciente adjudicación del proyecto de ferrocarril Chancay - Sierra Central a la empresa PowerChina (ver también aquí), por un importe total de US$ 420 millones, pone sobre el tapete la importancia de la complementación logística para enfocar correctamente las oportunidades del megapuerto. La información dice que PowerChina (Power Construction Corporation of China) se adjudicó el ferrocarril de 120 kilómetros entre el hub portuario y la Sierra Central, que concentra buena parte de la minería de cobre (se menciona asimismo el litio) en el Perú. El costo del ferrocarril de alta montaña (con muchos viaductos y túneles) será de US$ 420 millones; la adjudicación ha sido aprobada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones [no se mencionan detalles de la financiación], siendo que las mineras del centro del Perú (regiones Cerro de Pasco, Junín, Huánuco y Lima) son empresas chinas como Chinalco, China Mimetals (MMG) y la minera estatal china NFC (China Nonferrous Metal Industry’s Foreign Engineering and Construction Co. Ltd.), que adquirió recientemente la minera Raura.
La construcción se completaría en 2028. Los ahorros en costos logísticos para las mineras serán de alrededor de US$ 1 500 millones anuales, generándose durante su construcción 8 000 empleos directos y 30 000 indirectos, beneficiando a las provincias de Huacho y Barranca.
Tomen en cuenta que el gobierno peruano tiene bajo estudio el proyecto ferroviario Chancay - Pucallpa, habiendo anunciado que espera una negociación complementaria con China y Brasil respecto a la iniciativa expresada en julio de 2025 por ambos países para construir una vía bioceánica con salida al megapuerto peruano. De hecho, Brasil y China vienen trabajando desde entonces las ferrovías correspondientes dentro del territorio brasileño. La ONG ambientalista CooperAcción señala que, en realidad, la producción minera del centro del Perú no justifica la inversión y que el ferrocarril se está construyendo como una parte de la conexión bioceánica ferroviaria planteada reiteradas veces por Brasil, China y Perú.

Asimismo, recientemente, sí está avanzando a nivel del Congreso el planteamiento de otros corredores económicos, como el que correspondería a Chancay – Loreto – Brasil; en cualquier caso, sería complementario a la construcción de este ferrocarril.
Respecto a la conexión bioceánica con Brasil, estamos hablando específicamente de la conexión ferroviaria Brasil - Chancay, pues existen varios proyectos que incluyen a muchos países con rutas totalmente diferentes. Desde la primera formulación en el Perú, en el año 2008, con FETAB, acogida en 2014 por China y Brasil, con salida por el puerto del norte peruano de Bayóvar, antes del megapuerto se proponía también la salida por el puerto del Callao, pese a que el ferrocarril central andino que llega hasta dicho puerto tiene un diseño de 1904, además del cuello de botella que significa la entrada y la salida de Lima, capital del Perú y adyacente al Callao.
Es decir, la conexión ferroviaria bioceánica será… por partes. En tal sentido, la construcción del megapuerto de Chancay y la propuesta de los ferrocarriles Chancay – Sierra Central y Chancay - Pucallpa plantean intrínsecamente una solución alternativa nueva que puede ser muy eficiente.

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