Cargando...
Opinión

Los golpistas

“En cualquier caso, el golpe debería ser antes de noviembre, porque las elecciones municipales podrían cambiar la correlación de fuerzas y darle un nuevo aire a Castillo”.

larepublica.pe
“En cualquier caso, el golpe debería ser antes de noviembre, porque las elecciones municipales podrían cambiar la correlación de fuerzas y darle un nuevo aire a Castillo”.

Años atrás los golpes eran militares, un presidente desgastado perdía crédito en los cuarteles y aparecía un general ambicioso que lo derribaba. Sucedió muchas veces, pero destacan dos tipos de golpes. En el primero, la oligarquía reclutaba un general para que imponga orden en su beneficio. Un ejemplo es Odría, quien habría sido tentado por una bolsa reunida por Pedro Beltrán, entonces líder de los agroexportadores. El segundo prototipo es Velasco, quien rompió con la oligarquía por razones de seguridad nacional, ante la necesidad de realizar reformas que eviten un estallido social de gran alcance. Pero, sea cual fuere el caso, los golpes de antes eran una interrupción súbita y violenta del proceso político y los protagonistas eran militares.

En América Latina esa figura ha desaparecido hace unas tres décadas, puesto que la legislación internacional es severa y los golpistas de este estilo acaban presos, más temprano que tarde. Ya no hay general dispuesto porque es apostar a perdedor. Desde entonces los golpes son blandos, no han desaparecido sino cambiado de rostro. Los militares están detrás y no se inmiscuyen en la definición, se la dejan a los políticos. Pero son el respaldo indispensable de cualquier solución.

De este modo, los protagonistas de la escena golpistas son políticos que ocupan cargos públicos y participan de la lucha de poderes. La institución clave es el Congreso que puede vacar al presidente. Por ello, ya se han presentado dos mociones para echar a Castillo, aunque ninguna ha prosperado. Ambas pecaban de improvisación y apresuramiento. No había correlación ni en el hemiciclo ni en la opinión pública, y los autores de ambas propuestas lucieron como amateurs en estas lides.

Ese doble fracaso ha provocado un cambio de planes y de actores. En vez de repetir una pataleta han optado por capturar las instituciones claves, dejando a Castillo sin soporte antes de derribarlo. En primer lugar, pretenden sacar a Boluarte porque, sin vicepresidenta, una vacancia se traduciría en el poder del Congreso, que estaría obligado a convocar elecciones en seis meses.

Otra institución decisiva es el Tribunal Constitucional, el garante en última instancia de la legalidad. De una manera asombrosa, el cerronismo lo ha entregado en manos de sus enemigos, al elegir cinco de seis magistrados con conexiones fujimoristas. No se entiende el cálculo de Perú Libre que, no obstante controlar la comisión parlamentaria, ha acabado renunciando a una institución clave del ordenamiento político. Este TC bloqueará toda propuesta progresista e incluso la asamblea constituyente se ha hecho casi imposible por la vía legal.

En estas semanas también está en juego el destino de la Defensoría del Pueblo y del Ministerio Público. El primero tiene poder moral, que solo es útil si se usa en forma correcta. Pero el segundo también es crucial, sobre todo para Keiko Fujimori, pues la acusación de los fiscales podría debilitarse mucho si la institución pasa a manos de amigos de Chávarry.

Los golpistas estarán listos cuando terminen de copar las instituciones públicas. Mientras tanto, el Ejecutivo habrá cometido tantos desatinos que su desprestigio será absoluto. No acierta una y la profusión de reos como ministros solo puede acabar mal. Por su lado, los medios de comunicación más poderosos habrán magnificando escándalos del Ejecutivo y ocultado delitos semejantes del personal político golpista.

Aunque el momento ideal para los golpistas es después de Fiestas Patrias, la reciente apertura de investigación fiscal al presidente puede acelerar los plazos. Se dice que los golpistas confían en un general retirado como nuevo líder del Congreso para superar el rumbo errático de la señora Alva. En cualquier caso, el golpe debería ser antes de noviembre, porque las elecciones municipales podrían cambiar la correlación de fuerzas y darle un nuevo aire a Castillo.

Pedro Castillo

Lo más visto

La otra cara del modelo económico que no se quiere ver

LEER MÁS

Keiko Fujimori: entre la soberbia y la pereza, por Jorge Bruce

LEER MÁS

La derecha radical histérica: el guetto de los "puros", por René Gastelumendi

LEER MÁS

Escuchar más, etiquetar menos: la deuda del país con sus adolescencias, por Misión Educación

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Ciro Alegría y José María Eguren en la avenida Arequipa, por Eduardo González Viaña

La otra cara del modelo económico que no se quiere ver

Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Balcázar miente: no es cierto que el contrato ya estaba firmado cuando él ordenó suspenderlo

Masacre de Colcabamba: presentan moción de interpelación contra ministro de Defensa

José Balcázar sobre compra de aviones F-16: "Me ratifico en mi postura, pero ya el contrato no se podía parar"

Deportes

"La vida de Alejandro Olmedo es una historia de superación; era un muchachito que recogía pelotas y llegó a ser número uno del mundo"

Franco Velazco aclaró cómo va la elección del nuevo DT de Universitario: "La idea es tomar un tiempo prudencial"

Franco Velazco apuntó contra Jorge Fossati por sus exigencias para quedarse en Universitario: "Pidió doble sueldo y autos de alta gama"