Cargando...
Opinión

Unasur y Prosur

“De este modo, Maduro ha conseguido lo que se supone que no quería, y Trump lo que sí quería vivamente: dividirnos y regresarnos a la Guerra Fría”.

larepublica.pe
“De este modo, Maduro ha conseguido lo que se supone que no quería, y Trump lo que sí quería vivamente: dividirnos y regresarnos a la Guerra Fría”.

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) ha sido un gran logro de América del Sur, una zona que tiene sus propias características y cierta diversificación en sus relaciones económicas.

La historia de UNASUR se remonta a la creación de un área de libre comercio sudamericana (ALCSA), a principios de este siglo XXI. Luego, en el 2005, bajo la presidencia de Alejandro Toledo, se adopta la Declaración de Cuzco y se constituye la Comunidad Sudamericana de Naciones, con tres pilares: un primer pilar de concertación y diálogo político; un segundo pilar económico, dando continuidad a la convergencia de la CAN y el MERCOSUR; y un tercer pilar de cooperación temática.

Esta cooperación se inició en ámbitos como la cooperación financiera, con la propuesta de un “Banco del Sur” y, sobre todo, con la iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional de Suramérica (IIRSA). Es decir, una agenda “positiva” de construcción de políticas comunes -en la clásica terminología de Jan Tinbergen, que diferencia esa agenda “positiva” de la agenda “negativa” de supresión de barreras a la libre circulación-. Finalmente, en el 2008 se firmó el tratado constitutivo de UNASUR, cuando Alan García era el Presidente del Perú.

Todo el mundo reconoce el papel constructivo cumplido por UNASUR en las crisis de Bolivia, Ecuador y Paraguay, un papel que solo podía ser asumido por este organismo. Y nadie puede ocultar la importancia que adquirieron sus Consejos Sudamericanos. Por ejemplo, el Consejo de Defensa, que hubiese sido tan útil en la época de la Guerra de las Malvinas, en la que el Perú de Belaunde Terry desplegó solitario la solidaridad con Argentina. O el Consejo de Salud, que estaba avanzando en la adquisición conjunta de medicamentos y vacunas, lo que tanto se ha extrañado en estos meses de competencia fratricida entre nuestros países. En fin, son inolvidables las Cumbres de UNASUR, en las que presidentes tan distintos entre sí, como Sebastián Piñera, Juan Manuel Santos, Cristina Kirschner o Dilma Rouseff, buscaban juntos los mejores consensos para la región.

UNASUR fue paralizada, sin duda, por las bárbaras intransigencias del gobierno autoritario de Nicolás Maduro, en Venezuela, que negaba todos los consensos, incluso para elegir un secretario general. Pero, peor aún, ante tales intransigencias, ocho de los doce países integrantes optaron por desafiliarse y crear el Foro para el Progreso de América del Sur (PROSUR). Así, inspirados directamente por Mauricio Claver Carone, terminaron de ideologizar y politizar la estructura subregional y agregaron una más a la sopa de siglas insignificantes, que parece ser afición compulsiva de los latinoamericanos. Olvidaron, de paso, que toda iniciativa fundada solo sobre las afinidades entre gobiernos pasajeros resulta feble.

A la fecha, Argentina no se ha retirado de PROSUR, ni del Grupo de Lima, pero su presencia es totalmente pasiva. Ecuador podría retirarse si gana las elecciones del 10 de abril Andrés Arauz. De este modo, Maduro ha conseguido lo que se supone que no quería, y Trump lo que sí quería vivamente: dividirnos y regresarnos a la Guerra Fría dentro de América del Sur. Hoy, PROSUR no sirve para nada, como se ha visto con la pandemia y las vacunas. Por lo tanto, en vez de agregar siglas y soslayar las realizaciones concretas, hay que recuperar, de alguna manera, la construcción de la concertación subregional en la que UNASUR es un hito mayor.

P.S. Mario Vargas Llosa ha publicado en este mismo diario, el último domingo, un muy merecido elogio al economista Alberto Hirschman (“El intelectual errante”), que debe ser difundido y aplaudido. Constituye una reivindicación del “diálogo entre la izquierda y la derecha” que animó a Hirschman y a Isaiah Berlin y que la pandemia ha vuelto más urgente.

Venezuela's President Nicolas Maduro speaks to the Union of South American Nations' (UNASUR) foreign ministers at Miraflores palace in Caracas March 25, 2014. Venezuela has arrested three air force generals accused of plotting a coup in league with opposition politicians during the country's rumbling civil unrest, the president said on Tuesday. The move follows weeks of violence around anti-government protests that have killed 36 people in the nation's worst unrest for a decade. REUTERS/Jorge Silva (VENEZUELA - Tags: POLITICS CIVIL UNREST)

Lo más visto

Una Ley ESI para una vida libre de violencia, por Misión Educación

LEER MÁS

Las preferencias electorales empiezan a moverse

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

…Y el oráculo de Pachacámac habló con Garcilaso, por Eduardo González Viaña

Las preferencias electorales empiezan a moverse

Los malos consejos de Martín Adán, por Eduardo González Viaña

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Ministro de Salud planea renunciar a días del pedido de confianza, confirma Denisse Miralles

Óscar Arriola convocó a policías abogados para ponencia con Humberto Abanto a días de la segunda vuelta en el CAL

Congreso: primera ministra Denisse Miralles se reunirá este martes con bancada de Acción Popular

Deportes

Partido Barcelona vs Newcastle EN VIVO HOY por octavos de final de la Champions League

Paolo Guerrero quiere a Jairo Vélez en la selección peruana y propone 2 jugadores de Alianza Lima: "Sería importante que se sumen"

Jairo Vélez y su deseo de vestir la camiseta de la selección peruana: "Lo más grande que puede encontrar un jugador"